© de la imagen La meva maleta

lunes, 17 de octubre de 2011

La historia más inverosímil


Los que me conocéis en persona sabéis que soy poco imaginativa, bastante escéptica y suelo caminar con mis pies y mi cerebro pegados al suelo. Los que me conocéis menos no sé si podéis haceros una idea de lo práctica y poco idealista que soy. En cualquier caso, voy a contaros la historia que me ha dejado el corazón tiritando.


Una buena amiga ha recordado a su hermano, que falleció hoy hace seis años. 

Hoy, hace seis años, volvíamos a casa y, en la primera salida del pueblo, fui testigo de una triste imagen: un chico que acababa de tener un accidente de moto. Supuse, por la forma en que le habían dejado quienes le atendieron, que había fallecido. Y así fue. Quedé muda. No conocía a la que hoy es mi amiga. Nunca sabrá cómo vi a su hermano, no suele leer el blog.

Doce días después de aquél día tan triste, supe de la existencia de la pequeña vida de mi hijo menor latiendo dentro de mi cuerpo. Así que es de suponer que hoy hace seis años, el alma de una criatura anidó en mí.


Hoy, seis años después, y por los caprichosos juegos del ¿azar? ¿destino? ¿casualidad?, el mejor amigo de ese niño es el hijo de mi amiga, el sobrino del chico fallecido. 

Mi educación religiosa, mi incredulidad, mi visión del mundo me impide creer en la reencarnación. Pero le he dicho a mi amiga que el mejor amigo de su hijo fue engendrado el mismo día que su hermano falleció. Así, aunque no sea una verdad comprobable, quizá sienta el abrazo de su hermano en el de mi hijo y verle crecer  y jugar con una parte de ella, la llene de esperanza e ilusión. Yo, a partir de ahora, creeré que el ángel de la guarda del pequeño Bufón, que nació en el mismo instante que su alma, es el que fue el hermano de mi amiga.


Ángel de la Guarda, 
dulce compañía,
no le abandones
ni de noche, ni de día.



sábado, 15 de octubre de 2011

Del carbón al diamante. Por fin la he conocido

Me considero una persona muy afortunada, no tanto por lo que tengo, que es mucho, mucho, mucho (y no me refiero precisamente a lo material), sino por las caricias que recibo en forma de pequeño haz de luz.

Por fin, Montse, por fin nos hemos conocido. Yo no sé cuántas ganas tenías tú, supongo que eran bastantes, porque Ana me pasó el recado algunas veces. Yo sé las ganas que tenía yo. Me vas a permitir admitir que me costaba un poco... no por nada, sino por el miedo a lo desconocido, se me hace raro conocer a gente nueva así. Además, no sabía como serías, no tenía ni idea de que iba a encontrarme con un diamante. ¿No sabes que eres un diamante?

Podríamos decir que las personas corrientes vendríamos a ser trozos de carbón, quizá como estos



La composición del carbón no deja de ser carbono en una gran proporción. El negro mineral, nace del peso del mundo sobre restos fosilizados de materia orgánica, que terminan siendo útiles para darnos energía a nosotros, más materia orgánica, en un ciclo eterno.

Claro, que si sometes a algo tan poco bucólico como el carbono a una presión grande durante cientos de millones de años, puedes encontrarte con que su humilde composición, el carbono, esencia de la vida en la Tierra, se transforma en algo tan bello como un diamante, así,



Vale, aquí no se ve bonito. Imagínate lo que pensó el primero que andaba buscando carbón y se encontró con un diamantito así. Vaya tontería. Claro, que si empiezas a pulir ese diamante dejando al descubierto todas sus facetas, descubrirás cuánta luz es capaz de desprender. Así eres tú. Un trocito de carbono, como todos, pero sometida a la pesada carga de padecer una enfermedad, que lejos de dejarte hundida en el fondo de una mina, se ha ido puliendo hasta dar forma a lo que tú eres ahora.




No creo poder ser consciente jamás del dolor al que has sido sometida durante todos los años que llevas plantándole cara a la enfermedad (o a sus tratamientos), como tampoco creo que tú seas capaz de ser consciente de la belleza que irradia tu persona, mira, así reflejas la luz, la alegría de vivir, la energía.



Gracias por haberme llamado y haber compartido tu fuerza. Porque, a diferencia del carbón, que es frágil, quebradizo e inflamable, el diamante es el mineral más duro de la naturaleza, sólo puede ser rayado por otro diamante. Así que tú no entrarás en el apartado de las Flores de cristal, sino que entras por la puerta grande en la etiqueta Diamante.

viernes, 14 de octubre de 2011

Comodidades

Estaba poniendo en orden unas fotocopias en el despacho y he tenido un salto al pasado, con los clichés y las multicopistas con que nuestras maestras en la escuela copiaban los exámenes.



No recuerdo cómo era la de mi colegio, pero sí que funcionaba dando vueltas a la manivela. No recuerdo que el servicio de PRL (prevención de riesgos laborales) hubiera clasificado la máquina como elemento de riesgo de producir tendinitis en el manguito de los rotadores, pero lo cierto es que en aquellas clases de 30 críos habría podido pasar.

No somos lo suficientemente agradecidos con las comodidades con las que convivimos desde hace bien poco y no somos conscientes de cuánta falta nos hacen. Por citar algunas, los pañales y las toallitas desechables, mucho mejores que los paños de algodón y el barreñito con la esponja vegetal. El Tetrabrik (yo había ido a por la leche con la lecherita, y no soy tan mayor) (bueno, un poco mayor, vale), pero luego hubo una época que comprábamos la leche "del día" se llamaba, que era pasteurizada, no esterilizada, y la comprábamos en incómodas bolsas de plástico. Y para ser consciente de cuánto necesitamos las cosas, el día que cortan el agua, o la luz. Francamente, me sigue pareciendo un milagro abrir el grifo y poder lavarme las manos con el jabón (del dosificador, porque mi abuela tenía unas jaboneras que estaban colgadas en la pared, y tenían un imán que se clavaba al jabón, así el jabón no tocaba el lavabo... leñe, Princesa, pareces el abuelo Cebolleta)

miércoles, 12 de octubre de 2011

Conocerse a uno mismo

¿A qué edad creéis que uno es capaz de reconocer cuáles son sus carencias?

Yo me he llevado una gran sorpresa. He visto con mis hijos El mago de Oz. Llevaba muchos años sin ver la película, de hecho, no la vi entera, sino entrando y saliendo, sentándome con ellos, dejándome impresionar por la capacidad de asombro y de cuestionarse las cosas. Y también su capacidad de ilusionarse sin más.

La infancia es maravillosa, uno pasa todo su tiempo descubriendo cosas... ¿recordáis la primera vez que visteis esta película? ¿no os defraudó lo pequeño que era el mago? ¿no soñabais con unos zapatitos de rubíes como los de Dorita?

Bueno, pues yo sí. Y me encanta ver películas o series de antes con los niños, porque ellos también me dan su particular versión de los hechos. Y su condición masculina me hace fijarme en cosas que a mí no se me habrían ocurrido.

Me desvío de lo que quería contar.

El argumento de esta película radica en que el único camino para encontrar las soluciones a los problemas de uno, está dentro de uno mismo. Así de fácil, caray, si lo sabemos desde siempre. Una vez presentados todos los personajes principales, los de la foto,


les hago un resumen:
- Veis, Doroty busca el camino a Kansas, el hombre de hojalata va a pedir un corazón, porque no tiene (aunque fijaos qué bonitos sentimientos tiene, sin embargo). El león quiere ser más valiente (él lo es, pero no sabe que lo es), y el hombre de paja necesita un cerebro (aunque realmente él está teniendo todas las ideas). Marlin, hijo ¿tú cuál de estas cosas pedirías?
- (risas)¡Yo un cerebro!
-Hijo, pero si tú tienes uno, y muy listo por cierto.
-Ya, pero quiero ser MÁS listo.
-Vale, vale. -miro a mi pequeño Bufón. Es un cagao, con perdón, le asustan las gallinas de mi vecino, a pesar de que aparentemente es un milhombres- Bufón, ¿y tú?
- Yo quiero ser más valiente.


De acuerdo, uno a los 5 años es capaz de reconocer aquello que le falta. Hale, ya lo sabéis.




Ah, y yo... yo querría volver a casa, y un cerebro, y ser más valiente, y no, no más sentimientos, por favor, ya soy lo suficientemente llorona.

martes, 11 de octubre de 2011

Querer estar bien

-¿En serio quieres estar bien? -Le he preguntado a la paciente, con un sobrepeso de 40 kilos.
-Sí- decía su boca, mientras su lenguaje no verbal negaba rotundamente con la cabeza.
-Pues deshazte de ese sobrepeso, eso es lo que te hace sentirte fatigada. Porque si tienes de verdad fatiga crónica y te pones una "mochila" de 20 o 30 kilos de encima, estás peor. Y si estás peor, te fatigas más, y si te fatigas más, tienes más ansiedad.

Le he hecho un electro, que ha salido bien, y enseguida ha alegado que la tensión la tiene descompensada (hoy, desde luego, no)

¿En serio quieres estar bien? ¿De verdad de la buena? A mí me parece que el año y medio que estuviste de baja, más los seis meses más un tiempo más tarde, no te hicieron bien. Porque alimentaban un autoengaño.

Cuántos juegos emocionales conlleva la enfermedad real o fingida. No la cuestiono, no cuestiono que se sienta mal, pero no estoy segura que quiera encontrarse mejor.


*NOTA: hablo de un caso particular, bajen las hachas.

domingo, 9 de octubre de 2011

Ingredientes de la felicidad



Familia

Bizcocho a cuatro manos

Aire fresco besándote la cara

Ropa de temporada (pasada)

Hogar

Bicicleta

Hierba recién cortada

Sobremesa de tres horas


Después del cargado fin de semana pasado, estos dos días he disfrutado de los míos. Por placer me puse a hacer dulces, por placer me puse a ordenar cajoncitos, por más placer, me he quedado encerrada en casa el máximo tiempo posible. Mañana será lunes y habrá que afrontarlo como una pequeña despedida, porque he de confesar que este fin de semana he rozado el cielo con mis manos.



viernes, 7 de octubre de 2011

Hecha un lío



Así ha estado mi cerebro esta noche.

Ayer tuvimos la reunión de inicio de curso en la escuela. Durante media hora estuvieron enumerando todas las actividades que se iban a hacer en lugar de dar clases, así como las fiestas que se iban a tomar (que el director de la escuela diga con sorna que es que no han hecho más puentes porque no han podido, es decir, porque no les caía ningún festivo bien, es de lo más denigrante para su profesión que yo haya podido escuchar jamás).

A mitad del curso pasado me quejaba de cuántas horas de trabajo se habían escatimado y en la reunión de final de curso lo comenté con las profesoras de mis hijos. Parece que no ha servido de mucho.

Enumero las propuestas del Claustro, enclaustrado en su visión del profesorado como empleados:

Cinco festivos de libre disposición: El año pasado eran dos. Este año han quitado la Semana Blanca, pero hay tres días festivos más (¿dónde está la bolita?)

Todo el puente de la Inmaculada excepto un día (les debía dar un poco de bochorno hacer el acueducto)
El día de carnaval (en mi pueblo tenemos el des-honor de celebrarlo en mitad de la Cuaresma)
El 30 de abril (para celebrar a tono el día del Trabajo)
Otro día que ahora soy incapaz de recordar, probablemente alarguen un poquito más las vacaciones de Navidad, que saben a poco.

Además, una semanita para el proyecto interdisciplinar, que graciasadios este año no va del "Buen rollo" como el año pasado sino del fomento de la lectura y las bibliotecas.

Luego tenemos cuatro excursiones, una por trimestre, excepto en el último que serán dos. Cada vez que hay una excursión, el rendimiento de los niños baja durante toda la semana, por la emoción que les causa.

Quiero recordar que este año hemos pasado también de 6 a 5 horas de clase al día. Está bien. Vamos a tener que luchar para que estos hijos nuestros puedan competir con sus coetáneos europeos con igualdad de condiciones, no podemos conformarnos con que sean la generación más ignorante (desde que se ha universalizado el derecho a recibir educación).

Comprenderéis que haya sido éste, mi desvelo. Y espero que nadie del gremio de la docencia intente justificarse aquí, porque le aseguro que va a ser recibido con las armas en alto. No es digno. No hay excusa. Ustedes son los trabajadores más privilegiados de España y será lícito-legal lo que hacen, pero es inmoral, porque tienen en sus manos la formación de nuestros hijos y no hacen más que escatimársela.




jueves, 6 de octubre de 2011

Agoniza el verano

Será por los amaneceres que empiezan más tarde y el cuerpo pide cuna mucho antes, pero el calor te aplatana a mediodía.
Será que las mangas largas quedan desterradas cuando el sol calienta aún de verdad, pero te das la vuelta y hace fresco, porque (ya) es de noche.
Será que agoniza el verano que ya murió, vencido por el calendario.
Será algún resfriado que lógicamente nos ha estado acechando hasta llegar a invadir las naricillas de nuestros hijos.
Será el muchísimo trabajo que te hace estar cansado.
Será eso, lo que nos rompe un poco por dentro.



*Antes de que alguien vaya a acusar al otoño de todos nuestros males, os invito a escribir Otoño en Google images, para que os deis cuenta de su belleza.*

miércoles, 5 de octubre de 2011

Un ruidito

Se averió nuestro coche. Salió malo, hay que jo...rse. 4 años, 108.000km.

El día que cumplió dos años se fastidió el aire acondicionado. El concesionario se quiso lavar las manos, a pesar de estar en garantía (por un día). Dos años justos... después de dejarnos 11 días sin coche lo reparan de mala gana, de forma que aguanta justito el mes y medio de verano que queda, y vuelve a estropearse. La reparación cuesta 1500 del ala, pero encontramos quien nos lo soluciona por "solo" 700.

El otro día, yendo a Bellprat, empezó a hacer ruidos raros. Será un plástico suelto, miramos, no vemos nada, llegamos. Un señor tuerce el morro, "chico, suena a un inyector enganchado, has clavado el motor". Vamos a ser optimistas, no ha subido la temperatura, no ha salido humo. Se lo lleva la grúa, primer diagnóstico: ráscate el bolsillo. (No podremos colocarlo de segunda mano, los Scenic no los quieren ni ver, porque son malos de morirse)... tocará reparar, y rezar. Era un inyector, se clavó el dichoso motor.

Así que ahora los coches de clase media viven lo justo para que hayas pagado la mitad de lo que valen, que no puedas venderlo por la mitad que te queda por pagar, así que tienes que escoger entre dejarte cada año 1500 euros en el taller, hasta que el coche fallezca o bien pedir otro crédito al banco, y vuelta a empezar.

Qué asco.


lunes, 3 de octubre de 2011

Grandes personas



Imposible perderse.

Su creación más conocida, Las tres mellizas.

Roser Capdevila (Barcelona 1939). No voy a dejaros boquiabiertos con su currículum, que es impresionante. Basta con que os deis un paseo por cualquier librería-papelería o incluso en tiendas de ropa (hace cinco minutos he visto una bolsa de bebé ilustrada con sus dibujos)

Ayer tuve el honor de firmar libros a su lado. Ella tenía una cola inmensa, que duró más de una hora. Nosotras (Carme y yo) apenas firmamos dos o tres. Pero para mí fue suficiente el beso, las risas compartidas, la sencillez, la humanidad, escuchar hablar a esa mujer de cuerpo menudo, mirada triste y asombrosa inteligencia. Cultivada y buena oradora. Le admití sin rubor que iba a ponerme muy cerquita de ella para ver si se me pegaba algo y meneó la cabeza al saber que no era la ilustradora. Fue un placer verla dibujar cada una de sus dedicatorias y oírla preguntar con paciencia infinita a cada niño y a cada grande, cuál era su afición, explicarle cuándo hizo ese dibujo, lamentarse por su pérdida de capacidades tras su terrible accidente. ¿Volvería a los 40? No, si tenía que volver a ser atropellada por un camión, no.

Hoy un libro de La abuela necesita besitos obra en posesión de esa mujer a la que me gustaría tanto parecerme. A su lado me sentí pequeña, minúscula, ínfima. Pero no me molestó en absoluto.



*Nota: ayer participamos en la Vila del llibre de Bellprat, lo contamos aquí

domingo, 2 de octubre de 2011

Sonrisa

Ha sido una semana complicada, no por nada malo, sino algunas reuniones poco habituales, trabajo, tareas pendientes, fiestas (no, de eso no me quejo) y lo corriente: cocinar, planchar, ya conocéis el concepto: liberación de la mujer.

Ayer me tomé unos minutos para ver este corto que me recomendó mi hermana y yo quería compartirlo con vosotros. Feliz domingo.




jueves, 29 de septiembre de 2011

El valor de algunos objetos

En casa de mi abuela había unas bolsas con recortes de tela que mi tía pensó que podían servirme. La visita a la casa fue sorprendente desde el primer momento en que puse los pies en ella. La fórmula es fácil: ellos no están ahora allí, pero se limpia un par de veces por semana y todo, es decir todo, está en estado de revista, no vaya a ser que cuando vuelva algún día de visita la señora de la casa se le rompa el corazón por haber perdido el control de ella. Mi tía se ha esforzado en que así sea, y todos se lo agradecemos mucho.

Bien, tres horas después de abrir cajas, de llenar el contenedor de la basura, de sonreír a ratos y de aguantarse la lágrima otros momentos, me hice con un botín que, como dice mi amiga Maleta, es carne de blog. 

En primer lugar, el apuesto caballero... 

¿Algo a objetar?


Pues es una caja de camisas. Luego dirán que utilizar el sexo para vender, es algo nuevo. Ni hablar. Os aseguro que la caja tenía como poco, ocho lustros (un lustro, 5 años, saquen cuentas)

Más lustros de antigüedad tenía el bolso de la imagen. La tela está tan hecha un desastre, que al rasgar un poco el forro me he dado cuenta de que la espuma que servía para dar cuerpo a la tela se ha desintegrado en polvo de espuma. Asqueroso. Pero voy a hacer lo imposible por aprovechar el cierre.



Bueno, la telita de abajo no es de algodón, pero el estampado me ha parecido muy gracioso. Al saco.



Una bolsa con estos adorables muñequitos de fieltro, algunos por hacer. Tenía pinta de detallito de bautizo por acabar. No caerán en saco roto, yo a esto le veo cara de broche. (lo de abajo es una toalla preciosa, que me he quedado... lástima que tiene algunos flecos anudados en la parte de atrás, y otros que alguien cortó después de hartarse de tratar de desanudarlos).


¿Y este delantal? No, no os lo regalo, es para mí.



Bueno, y lo que no sale en la foto: retales de lana de pata de gallo para bolsos y bolsas con sus forros a conjunto, otros de terciopelo, lanas de colorines, y un montón de metros de hilo perlé para cuando me dé el próximo ataque de hacer ganchillo.

Y mi corazón... pues sorprendentemente en paz. En esa casa siempre me he sentido feliz, como volver al seno materno, a la niñez. Ahora me doy cuenta que la mayor parte del tiempo que hemos pasado vaciando bolsas polvorientas no me he creído del todo que ellos no estuvieran allí.


miércoles, 28 de septiembre de 2011

Crearse enemigos

Sería más fácil estar callada y tragar.

Aunque no estés de acuerdo con los que se han auto eregido como líderes del cotarro y, al fin y al cabo, corten el bacalao... sin preparación ni conocimiento, pero tienen la sartén por el mango, y punto.

Sabes que nadie más se atreve a levantar la voz, porque los mandamases transitorios se los merendarían en un santiamén.



Así que tienes dos opciones: tragar y fingir que no te has dado cuenta de que ellos están obrando mal o levantar la voz y crearte un enemigo.

Ahora mismo, esta opción me da pereza, así que ando buscando un agujero en el que esconder la cabeza con indignidad.

martes, 27 de septiembre de 2011

Para escribir poesía

Deberes de la clase de catalán: escribir un poema de 6 a 8 versos.
Como ayuda, les dice que busquen muchas palabras sinónimas, pero ¿cómo empezar?

Creo que en esto de escribir puedo ayudarle, al menos dándole algún consejo: busca algo que te cause alguna emoción. ¿Qué sientes cuando vas en bicicleta, al correr, o al pedalear despacito? Puedes hablar de cuánto te gustan los macarrones (sonrisa) o cuánto detestas... los macarrones, si es el caso. Lo que quieras (sonrisa de "ya lo tengo").


(no lo traduzco, pierde todo el encanto)

No he podido resistirme a la tentación de pedirle a mi hijo que hiciera una pequeña composición con su Oda a los canelones de su abuela. La padrina, en mi tierra, es la abuela. En mi familia, la padrina es mi suegra, que hoy es propietaria de esta preciosa carta de amor de su nieto mayor. Benditos canelones, benditos abuelos y benditas palabras salidas de ese corazón regio.



domingo, 25 de septiembre de 2011

Música por favor

¿Nos ambientamos?



¿Alguien recuerda la sensación de vacío de los domingos por la tarde en la adolescencia? Toda la semana esperando el viernes, vivir cada minuto como si fuera el último y llegar el domingo y tener un zumbido en los oídos por la música demasiado fuerte y si la consumición que te daban con la entrada a la discoteca te había cundido, hasta algo de resaca. Volvías a casa a la hora establecida -siempre antes que la de tu mejor amiga- y te sentabas en el sofá con la angustia por aquel chico que te gustaba, toda la tarde esperando que te viera, y él en su mundo.

Mi paga era de 500 pesetas, o sea, tres euros, y por aquel entonces yo fumaba. Así que el presupuesto para salir era... poco, para qué vamos a engañarnos. Pero era suficiente. Nos poníamos nuestros mejores vaqueros y a bailar, a coquetear, a hacer el tonto, sí. Pero todos eramos igual, pequeños gallitos y pollitas en plena efervescencia hormonal. Qué suerte tener la música a tope, con el MaxMix de turno sonando, porque así tenías que acercarte a la mejilla del pobre imberbe, que estaba peor que tú y ninguno de los dos lo sabía.

En fin, tras esta introducción espero que comprendáis que en cuanto los vi:




...tuve que comprármelos. Ah, que queréis saber qué son:




Pues dos juegos de dos posavasos y un salvamanteles de silicona. En aquella época bebía martini blanco o vodka con limón. Ahora supongo que preferiríais mojitos o gintonics. ¿Os sirvo algo?

viernes, 23 de septiembre de 2011

Adiós y bienvenido


Aunque la foto no la he hecho yo, el de hoy ha sido el último amanecer del verano.
Se baja el telón del calor, de las tardes sin prisa, de los niños en bañador, de los relojes olvidados.

Nos cubriremos con colchas finas por las noches, los calcetines volverán a los pies, las clases de música y de inglés nos ocuparán hasta el anochecer, que cada día llegará antes.

Se acabó, ya no nos comemos a gusto las sandías frescas, aparcamos el gazpacho hasta junio y los tomates volverán a saber a corcho revenido. Aunque dentro de nada volveremos a las mandarinas, al membrillo, a los pucheros borboteantes de lentejas.

La máquina de coser está dispuesta a volver a trabajar a diario y el jardín se resigna a la invasión de malas hierbas.

Está aquí, en este mismo instante. Bienvenido otoño.


jueves, 22 de septiembre de 2011

La cabeza, porque la tiene pegada

En tres días, se ha olvidado la guitarra en el conservatorio, los deberes (hechos) de matemáticas en casa, se ha cargado una goma de borrar, el pantalón del chándal del colegio. Ha cambiado de estuche el bolígrafo y el sacapuntas.





Ay, mi niño de la cabeza en la luna

miércoles, 21 de septiembre de 2011

De memoria

Podéis leer en el blog de La abuela necesita besitos que hoy se celebra el Día Mundial del Alzheimer.

Y yo he quedado gratamente sorprendida al saber que Rubio, de nuestros Cuadernillos de toda la vida, ha editado esta herramienta tan útil y necesaria


Los van a vender en farmacias, lugar de encuentro habitual -por desgracia- de nuestros mayores.

Los ejercicios de memoria son útiles para todos y para los ancianos, mucho más. Ellos no tienen las exigencias mentales que tuvieron antaño y sus mentes se atrofian, además de por la edad, por la falta de uso.

Y aprovecho esta entrada para hablar de los cuadernillos que iban creciendo con nosotros. Viendo esta página que he encontrado en la red he visto mi propia mano con su bata de cuadros haciendo caracolillos:


Hoy día mis hijos traen de la escuela libros sofisticados y carísimos, pero cuando algún rasgo de  escritura se les ha atascado de verdad, me he ido a la librería a buscarles el cuadernillo más adecuado.

Felicito a la Fundación cuadernos Rubio por su iniciativa.

martes, 20 de septiembre de 2011

Y vuelves con tu estilo a cuestas

Quizá no sea maldad, a lo mejor es supervivencia pura y dura. Me endosas el trabajo que no te apetece hacer, pero luego haces lo imposible por ponerte tú la medalla.
Eres tan pequeña...


Tus armas son la inteligencia y la pereza. Las mías, el tesón y el esfuerzo.

¿Quién ganará?

lunes, 19 de septiembre de 2011

Mi nuevo cojín


Descubrí esta técnica que se llama puff quilt o raviolis o bolitas (bueno, ese nombre se lo he puesto yo), y Clover tiene un kit para ayudar a hacerlos, éste:





La técnica es sencilla, incluso sin el puff: se corta la tela inferior un poco más pequeña que la superior. A la de arriba se le hacen unos pliegues en el centro de cada lado, de forma que se ajusta el tamaño a la parte de arriba, se cose, se le da la vuelta se rellena, y se van uniendo. Sí, es bastante laborioso, pero admitámoslo, el resultado es espectacular (y bastante cómodo). 





(eso que corretea por aquí es ¿envidia? ;-)

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Por favor,

Si algo de lo que expongo aquí te molesta, te pertenece, o habla de ti y quieres que lo borre, tan solo tienes que pedírmelo. Nunca quise ofenderte, ni plagiarte, ni molestarte...
Este es un espacio de libertad y, sobre todo, de respeto.