© de la imagen La meva maleta

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viernes, 27 de febrero de 2015

Te hablé de la libertad

Ayer tuviste uno de aquellos días parlanchines. Las palabras se te amontonaban en los labios para contarme cosas que yo escuchaba con interés. Hablaste de decisiones, de las de tus compañeros de clase, te hablé de la libertad, de lo importante que es ser libre: cada uno escoge lo que quiere y asume luego las consecuencias de su decisión, en eso consiste, eso es lo que nos hace ser humanos. 

Nada tiene mayor valor que nuestra libertad, te explicaba. Tanto, que cuando alguien hace lo peor, lo peor de lo peor, el castigo máximo -en nuestro país y en muchos otros países del mundo- es quitarle esta libertad. Es por tanto, lo más valioso que poseemos. 

Cada vez que suelto un poquito tu cuerda me recuerdo a mí misma que yo no puedo hacer más que verte volar hacia tu destino, el que sea que tú elijas para ti. Y me maravilla que casi siempre tu elección me parece simplemente perfecta, porque eres libre. 


domingo, 3 de agosto de 2014

Tu sombra

Trato de luchar contra el tiempo para que no corra todo tanto, tantísimo. Hace apenas nada eras un bebé, luego un niño muy pequeño, luego pintabas caracolillos con tus manos regordetas. Luego empezaste a leer, tan pronto, y a utilizar el mundo con la misma facilidad con la que respirabas. 

Y yo no puedo hacer más que atrapar tu pequeña sombra de Peter Pan por ti, porque tú sí quieres crecer, niño. 



Y yo quiero que lo hagas, pero a veces necesito atar tus pies, como si eso sirviera para evitar que todo vaya tan deprisa. 


miércoles, 11 de junio de 2014

De besos y celos


Te acuesto. Buenas noches cariño, buenas noches mami.

Recuerdo que te pones rojo hasta las orejas cuando tu padre y yo nos damos un piquito (¡¡se están morreando, puaj!!). Pienso cómo reaccionarás si te beso en los labios...

Te beso, sonríes.

- Shh, Bufón, nos hemos dado un morreo...

-¡No se lo digas a papá! -Exclamas con gravedad y cara de pillastre.

Encantada con la sensación de "traición", repito el besito y en cuanto puedo parar de reír, me voy a chivarme a tu padre (¡que sufra jajaja!)

Esta mañana, beso a tu padre, te escondes de nuevo muerto de vergüenza. Papá te dice:

-Oye, tú. Estoy muy celoso...
- (silencio y cara de póker)
-...le diste un "morreo" a mamá.
- (sonrisa de oreja a oreja) Uno no, ¡DOS!


Lo escribo, convencida de que no te va a gustar que comparta este momento. No lo hago por fastidiarte, ni por presumir. Lo escribo en ésta, mi ventana, sólo para que no se me olvide nunca este momento. Te quiero, niño.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Lugares en común

Y sucedió lo que debía
Huimos de la niebla helada en dirección a una jornada de sol espléndido. La excusa, visitar la Aljafería.



Su manitas cuadradas sujetas a la espalda, en posición de escucha, abuelo y nieto en idéntica postura, de forma inconsciente. Recorrimos los pasos del rey Tanto Monta, aprendimos de historia medieval y de bocadillos de jamón, de cojines de loneta y de muebles de cocina. Chocolate de cuchara para merendar y ganas de repetir.
Suelen sorprenderme los juegos de la genética, cómo deja parecidos en las formas de reaccionar, de mirar con la cabeza ladeada, de ser culoinquietos, de resolver problemas o de huir de discusiones, incluso cuando todas esas cosas no han podido ser aprendidas, son innatas. De repente les ves a ambos juntos, los cabos de tu vida, y todo encaja. Se cierra el círculo entre ellos dos y tu quedas atrapada en medio, agradecida por haber podido disfrutar de ese día fantástico, y por haber podido sido un instrumento de la Vida en la alquimia de sus parecidos.

martes, 17 de septiembre de 2013

El principio de una gran amistad


No siempre pasa de la misma forma. A veces uno encuentra a su mejor amigo en la escuela, otras en la universidad, a veces en una cafetería. O en el club de jubilados. O aquí, en este submundo dentro del Orden Mundial.

A menudo son las aficiones comunes. A veces, el carácter. Otras, el roce ese que acaba haciendo cariño.

Vosotros sois primos, así que os conocéis sin saberlo desde antes de ser proyecto. Durante los primeros años de vuestra existencia os ignorasteis el uno al otro, como si no pudieseis veros. Lo sumo, entrabais en conflicto por el mismo juguete. Procuré no interferir demasiado en vuestras cuitas y traté de convencer a la madre contratante de la segunda parte de que hiciera lo propio.

Y así, en ese tira y afloja en el que habéis encontrado el placer en el juego en común, pusisteis ayer este bonito broche al verano...


Me siento orgullosa de vosotros.

Y por lo que más queráis ¡¡¡estaros quietos!!!

jueves, 13 de junio de 2013

Parece que lo tiene bastante claro...

Se le nota a mi primogénito que viene de una familia con muchos maestros, porque sabe explicarse muy bien. Toda la paciencia que le falta en los exámenes para completar las preguntas de forma detallada (¡es el rey de la síntesis y de los textos comprimidos!), se le multiplica para explicarle a su hermano lo que sea, desde cómo hacer una media con la nota de los dos exámenes, como qué hacen los anfibios para respirar... lo que sea, le basta con saber un poco de algo, y hace la magia.

Esta imagen es de: aquí


El otro día estaba oyéndole explicarse con entonación de profesor, y me salió del alma:

-Marlin, hijo, ¡podrías llegar a ser un buen maestro!

Ni corto ni perezoso, su pupilo, el pequeño ratasabia de la familia saltó:

-Pues yo también seré maestro.
-¿Ah sí? -pregunté, porque os aseguro que será muy listo, pero tendrá que aprender a tener paciencia y a explicarse mucho mejor.
-Sí, -aseguró- cuando acabe mi carrera deportiva con 26 años.

¿Alguien lo duda?

sábado, 18 de mayo de 2013

Palabras prohibidas

Hoy he tenido contigo la sensación del peso de la responsabilidad hacia tu educación. Porque estás tomándote medidas y lo que hagamos mal ahora va a lastrar tus alas el resto de tu vida.

Estabas haciendo tus deberes, nunca eres perezoso, te gustan los retos, eres muy inteligente. Pero detestas dibujar, odias que te hagan pensar de forma creativa. El trabajo para hoy consistía en hacer un dibujo inspirado en la lectura de un libro que ya tenía sus propios dibujos. Suficiente para que te bloquearas y te negaras.

Como la negativa no te ha servido, has dicho que no sabías hacerlo.

Como no saber hacerlo sólo sirve como punto de partida para intentarlo, has pronunciado la frase prohibida: NO PUEDO.

Nunca, jamás, digas esa frase sin intentarlo hasta desgañitarte.

He comprendido que debía explicarte ya que creer que puedes hacerlo es el primer paso para conseguirlo. Espero que hayas comprendido, pero, por si acaso, te observaré de cerca, los gallitos de casi siete años como tú también son los primeros en esconder la cabeza bajo el ala cuando aparecen las primeras sombras.

martes, 7 de mayo de 2013

Paseo por mi infancia, tutorial


Las manos de los niños, en el lugar en el que me crié, estaban acostumbradas a tocar hierba, y tierra, mariquitas y lombrices, a oler a alfalfa recién segada y a verano. A calmar una picadura de avispa con barro, a llevar las uñas negras, a conjunto con las rodillas. No recuerdo haber llevado pañuelo, ni una bolsita con una botella de plástico con agua. En cambio, sí recuerdo haber bebido de un grifo y haberme lavado las manos en una acequia.

En nuestros paseos, humildes amapolas, como éstas, nos servían para jugar. ¿Cómo?



Pues aquí tenéis la solución:

CÓMO FABRICAR UN OBISPO (O CARDENAL) CON UNA AMAPOLA.


En realidad, necesitáis dos. Una de ellas nos servirá para la cabeza. 
Para ello eliminamos los pétalos rojos y nos quedamos con la parte central, la cápsula que contiene los óvulos. 
La otra flor deberá estar aún cerrada, como la que veis a la izquierda de la foto.


Os recomiendo que recurráis a la ayuda de las manos de alguien experto en manualidades, aquí, Marlin, con sus uñas ¡¡sin morder!! (lo está dejando, felicidades, hijo)
Bien, el colaborador, con muchísimo cuidado, separa los dos sépalos... 


y tira con cuidado de los pétalos que están escondidos en su interior, que van a ser los faldones de nuestro sufrido "obispo" o "cardenal".


Como podéis ver en la foto superior, los sépalos, que ahora están abiertos, conformarían la capa del prelado. Sólo nos falta darle una cabeza. Para ello, introducimos la pequeña porción de tallo que hemos dejado en el capullo de la amapola, en la parte inferior de la cápsula.


Esta acción requiere la habilidad y destreza de las manos de un chico grande, como mínimo de tercero, o cuarto. Pero para posar para la foto final, os sirven las manos de uno de primero, como éstas. 



Bueno, nuestro cardenal nos ha salido muy moderno y ha optado por la sotana en color magenta, en lugar de la clásica más oscura, pero no está nada mal. 

Feliz primavera, ¿os la estáis perdiendo?

martes, 26 de febrero de 2013

Los padres necesitan su espacio

Cuando Bufón me preguntó que por qué no nos los llevábamos a Valencia de fin de semana, le expliqué que los padres necesitan su espacio, necesitan estar un tiempo sin niños para poder hablar de sus cosas, y pasar tiempo juntos, y también para hablar de sus hijos.

Esta frase, tal cual, se la repitió a mi suegra, que tuvo que retirarse disimuladamente a partirse de la risa. Bueno, qué quieren, es lo que pasa cuando tienes un hijo con memoria fotográfica.




Como decía, hemos estado en Valencia. No conocía la ciudad y, como siempre, me enamoré. Cada lugar del mundo tiene algo que lo hace especial y yo, que debo de ser una ilusa, me dejo conquistar.  Recorrimos un par de veces el centro, la Plaza de la Reina, la Catedral, la Plaza del Ayuntamiento, el Mercado Central, las torres Serranos.

Recorrimos la Ciudad de las Artes y las Ciencias, a pesar del frío.

Y las bandas de música (era el dia de la Cridá), y su cielo azul, y las casas ostentosas (como dice mi compañera de trabajo, que es valenciana, "pa pegá el tro"), la gente en la calle. Y su ritmo. La cadencia del caminar de sus gentes, su estar.

No hizo un día espléndido, pero en mitad de la ola de frío estuvimos a 12 grados, eso sí con viento. Sin embargo, el cielo azul nos cobijaba insultantemente bello.  Me sorprendió ver a muchísima gente con guantes, gorros y bufanda, a pesar de no hacer un frío excesivo, será cuestión de modas.

E hicimos todo aquello que habíamos explicado a nuestra prole que íbamos a hacer (bueno, y otras cosas que obviamente no les contamos). Nos dimos la mano paseando por la Malva-rosa y nos comimos un arroz, como está mandado.


Y yo, que detesto los ruidos estruendosos, asistí a mi primera Mascletá, la primera de las Fallas. Y me volví a enamorar.


martes, 5 de febrero de 2013

Por experiencia, supongo



Íbamos en coche los dos, tú sentado atrás, en tu sillita, con tu soniquete inagotable, añadiendo muescas a mi dolor de cabeza. Te dejaba hablar, contestándote con frases escuetas.

-Mami ¿Venecia es una ciudad que está sobre un canal verdad? -me preguntaste sin esperar respuesta-Y no tiene calles y hay que ir con góndolas.

Estuviste parloteando durante un par de minutos sobre todo lo que sabías o te imaginabas de Venecia y pensé en voz alta:

-Me gustaría ver Venecia, voy a tener que llevarme a papá a conocerla (antes de que termine de hundirse, pensé para mí).
-Y con nosotros...
-No, sólo para padres, Venecia es la ciudad más romántica del mundo...
-¡No! ¡Es París!


... ¿quién dijo que el Amor tenía que tener edad?

lunes, 28 de enero de 2013

Una fiesta

Estás pendiente todo el tiempo del marcador y mientras los demás hablamos tú lo sigues con paciencia...

29798

29799


- ¡¡¡Bieeeen!!! ¡¡Papi, mami, 29800 Kilómetros!!


Cada cien kilómetros quieres que celebremos que ha habido un número bonito. Teniendo en cuenta que eso sucede más o menos cada día y medio, no está mal. "¿Viste el 29.900?" me preguntas. Y miento un poco, para hacerte feliz, y te cuento que fue cuando volvía a casa del trabajo. Tu hermano sonríe al ver tu ilusión, tu padre menea la cabeza, apuesto que piensa "Éste se parece a su madre".

Estamos a punto de llegar a 30.000, he decidido que voy a hacer algo para celebrarlo.

Y a mí me alegra tu ilusión, me gusta que celebres la vida, que te admires con lo pequeño, que le saques partido a algo tan insignificante. Así, seguramente sabrás ser feliz y vencerás las adversidades, porque siempre te darás cuenta de que sale el sol todas las mañanas. Que tu vida sea una fiesta, pequeño.



*Esta es la entrada 650, hay refrescos y tarta, que alguien ponga música, el salón de baile está recién encerado

lunes, 12 de noviembre de 2012

Hijos y refranes



Una se da cuenta a veces que la sabiduría popular es, precisamente eso, sabiduría.

¿No estáis de acuerdo?

Pues yo sí, ¿cómo, si no, dos refranes fueron creados hace un montón de tiempo, específicamente para mis hijos que ni siquiera habían sido un deseo en la pupila de la pupila de su tatarabuela?

A mi pequeño Pez payaso le escribieron aquel de
"No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy".
Sí, lo hicieron para él. Se lo tiene que empapar, memorizar, aprender y aprehender. Todo ello, y tiene que hacerlo hoy, no dentro de un rato, ni el domingo por la tarde, ni al salir de clase, después de comer. Ahora. El momento, querido hijo primogénito, es AHORA.Ya.

A su hermano menor, que, como el sol reside en las antípodas de la luna de su predecesor, le hicieron otro refrán a medida, sin siquiera haber sido un proyecto de ser humano...
"No por mucho madrugar, amanece más temprano".
Lo sé, no sabías leer en mi seno, antes de nacer, así que no es culpa tuya que, por tener prisa, fueras prematuro, de casi un mes. Cagaprisas, hijo, lo que eres tú eres un cagaprisas. Y te lo digo muy en serio: la vida tiene una forma un poco brusca de frenarte, así que te lo voy diciendo desde ya, ten más PACIENCIA. Lo sé, es un tostón, pero tienes que aprender a esperar, porque lo suyo es amanecer a la hora de amanecer, no a las tres de la mañana. No, ni en junio, que las noches son tan cortitas (aunque, conociéndote, serías capaz de levantarte un día antes para que amaneciera antes).

En fin, dándole aquel puntito que nuestros mayores supieron darle al refranero, no olvidéis,

"Quien a buen árbol se arrima...



... va un perro y se le orina".

Feliz lunes.


Y Marlin, insisto, ahora, es ahora. Venga, que hoy son veinte verbos irregulares en inglés, que se suman a los veinte que te tocaban el lunes anterior, y a los otros veinte del otro lunes...( ¡¡¡nopuedomás!!!)

lunes, 1 de octubre de 2012

Subir el listón



La educación de mis hijos se está conduciendo de forma prácticamente automática, pero va por ciertos caminos que yo no esperaba encontrar. 
Solemos obligarnos a ofrecer las mejores posibilidades a cada uno de nuestros hijos sin olvidar que son esencialmente distintas personas con distintas capacidades y necesidades educativas. Tenemos algunos criterios que nos hemos fijado como esenciales: que estudien idiomas, que hagan alguna actividad que les suponga cierto esfuerzo, para que su vida no sea un "sopa, pégame a la boca" y siempre valoramos su trabajo y no sus notas finales. 
Sin embargo y por esas diferencias conocidas que acabo de señalar, nos está sucediendo que la alta capacidad del pequeño Bufón le ha llevado a adelantar curso en algunas asignaturas, de forma que tiene que esforzarse el doble. Está aprendiendo a escribir a marchas forzadas para igualar sus fuerzas con los compañeros del curso siguiente y asimilando vocabulario a toda velocidad.
Su hermano, sin embargo, ha sido más protegido al respecto. Su circunstancia personal le llevó a una vida más cómoda (las maestras que tuvo se conformaban con su mínimo, jamás le exigieron el máximo) y lo único que no se ha ahorrado es cuatro años de música en el conservatorio tras los cuales sabe mucha teoría pero no sabe tocar la guitarra. 
Hoy le he advertido de que se le acabó el chollo. Ha estado haciendo un trabajo en el ordenador y me he dado cuenta que no puede escribir nada porque no sabe siquiera dónde están las letras más usadas del teclado. 
Así que habrá subida de listón este año para los dos. Uno, porque lo necesita, y el otro, por lo mismo. Y a mí, que Dios me coja confesada, porque las peleas diarias están servidas.  

jueves, 10 de mayo de 2012

Tomar partido

Resulta que el pequeño pesoletti nos ha salido deportista. Es curioso, en casa, ninguno practica deportes, ni siquiera vemos fútbol en la tele (perdón, ya sé que es el deporte patrio, pero nos aburre soberanamente), pero él se traga todos los deportes que puede: balonmano, fútbol cadete, fútbol sala, baloncesto, voley-playa...

Su padre y su hermano prefieren los coches. Lo he intentado, alguna vez me río con el Top Gear o me ilusiono con la fórmula uno. Y me gusta mucho pasear en bicicleta, ese es mi deporte. Pero cuando Bufón me pide que me ponga a parar penaltis, eso ya es demasiado. Por cierto, tengo que tener una charla con él: El otro día le preguntó a su hermano si quería "jugar un partido de fútbol en diferido".

martes, 14 de febrero de 2012

Reflexiones, galletas, recuerdos.


Hoy he podido comprobar que lo que realmente vale es el tiempo. El tiempo que nos tenemos los unos a los otros, de valor incalculable, de efectos insospechados.

Día de San Valentín. Amanecer con dolor de cabeza. De rutina, el beso tirado desde dentro del coche a ti, con cristal de por medio (malditos virus...). Me has llamado a mitad de mañana, en tu tiempo, "¿Estás bien, cariño?". Palabras que curan más que el ibuprofeno. 

Me ha recibido nuestro pequeño saltimbanqui enfermito. Ahora se dirige a mí llamándome "Amor", ejemplo:  "Amor, ¿me puedez traer un vazito de agua?". No le tomes tan en serio, ya sabes que yo soy el Amor-de-la-vida de vosotros tres a la vez.

Cuando ha llegado el otro niño-amor, he leído en sus ojos callados todo lo que no podía decir con palabras.

Debo contar lo que pasó en el castillo ayer. 

Conté que Moritz, el conejito Belier adoptado en casa Maleta, había sufrido un arañazo de gato en el ojo por causas... bueno, por exceso de lujuria.
Pues la herida se infectó de mala manera y, a pesar de los cuidados que supimos darle, anoche falleció.

Y, como no podría haberlo evitado, comprendí que había que sacar una lección sobre la muerte. Y como nuestros abuelos tienen mucha, mucha edad, es muy posible que pronto les vayamos a perder, y habrá que explicarles su pérdida.



Cuando le hemos dado la noticia esta mañana a Marlin ha luchado, sin éxito, por aguantarse las lágrimas. Le hemos dejado llorar y le hemos explicado que sus sentimientos tristes eran normales, pero no le ha bastado para sentirse mejor.

Esta tarde, antes de que llegaras a casa, los niños estaban conmigo en la cocina, merendando. La bola que se le hacía a Marlin en el bocadillo tenía una causa conocida, les he dicho que era normal que echaran de menos al conejito, pero que éste había sido muy feliz en casa, que se había sentido muy acompañado por ellos y que todos habíamos disfrutado de la compañía mutua.

Entonces he entrado en ese terreno pantanoso de la muerte de los que queremos, y les he recordado que sus bisabuelos son muy, muy ancianitos. Que su bisabuela de 97 años es posible que muera, quién sabe si en un mes, en dos, en seis, pero que está ciertamente cerca de la muerte y que tenemos que estar con ella y decirle que la queremos. Han dicho que lo comprendían, aunque yo sé que no, que hasta el día fatídico, no se pueden imaginar su vida sin ella.

Te habrías emocionado... como Marlin seguía triste por la realidad actual de haber perdido al conejito, les he dicho que podríamos decir cada uno algo que nos gustara de Moritz, para que no se nos olvide lo felices que hemos sido todos teniéndole. Entonces, ese hombre sabio que vive alojado en el cuerpo de niño de nuestro hijo mayor me ha dicho que él ya lo había hecho. Con aquella caja de cápsulas de café vacía que le guardaste, ha hecho la "Caja de Moritz". En ella había guardado un dibujo de él con el resto de sus animalitos: los dos gatos conejicidas y los dos periquitos. Sólo faltaba añadir nuestros pensamientos.

Me sorprende tanto su madurez emocional... En fin, el resto de la tarde ha sido un no parar. Que si buscamos la cámara para imprimir algunas fotos de Mauricio para decorar la caja. Que si mami, túmbate en la "Sala de relajación" (los sofás del comedor) "Tú, Amor, en el grande, yo en el pequeño" Que si mami, por qué no puedes imprimir ahora, que si os ayudo cuando acabe de hacer la comida, que si papi abre el regalo que te ha hecho mami, que si cuando acabe de planchar tengo que acercarme a la farmacia...

Tiempo. Todo mi tiempo para vosotros. Nada más de más valor para mí que llenar mi tiempo de vuestras vidas. 

jueves, 26 de enero de 2012

La profesión de mamá



Diseño: Nicólas Carrera ( www.albatrosland.es )



La maestra de mi hijo pequeño nos invitó a todos los padres a ir un día a su clase  de P5 a contar cuál es nuestra profesión o para hablar, tal vez, de alguna afición...

Había que simplificar, porque sólo tendría algo más de media hora, así que opté por la faceta profesional a la que podrían sacar mayor partido en clase, la de enfermera.

Me llevé una muñeca (bueno, LA muñeca, la única que hay en casa) y le hicimos lo más parecido a una revisión pediátrica de bebé: peso, talla, ponerle la vacuna muñequil de los dos meses. También le curamos un pie, con vendaje incluido, así es mucho más bonito. Le hice un Carné de Salud y registramos todo.

Este trimestre la planificación que ha hecho la maestra incluye el conocimiento del cuerpo humano, así que la sesión de ayer nos ayudó a repasar algunas cosas. Ellos tenían preparadas algunas preguntas, como si cuando te sacan sangre te la sacan toda, o a cuántas personas he curado, pregunta que me hizo mi hijo. Me di cuenta entonces que los niños no tienen ni idea de qué hacemos en nuestro tiempo sin ellos, ni como se desarrolla nuestra profesión. Sí, es más o menos. Ellos saben que sales de casa, que hablas de hacer revisiones, que bla bla, palabreráis de adultos. Pero una demostración in situ, les deja absolutamente fascinados.

Lo pasamos todos fenomenal, me gustó sentir el abrazo de 13 niños, 13, al mismo tiempo, y me divirtió ver cómo se empujaban unos a otros para estar a mi lado en la foto-finish. Les hice algunos regalitos, así que de ahora en adelante, creo que me van a sonreír todos cuando me vean a la puerta de la escuela.




sábado, 17 de diciembre de 2011

Poesía

Estábamos los cuatro en el coche, nosotros cansados de vuestros gritos de niño cansado, vosotros jugando a  hacer el bestia.
Traté de distraer vuestra atención, bendije el viento que se llevó las nubes. -Mirad, cuántas estrellas, ¿alguien ha visto la luna?
Se hizo un silencio que los mayores agradecimos, hasta que la voz de mi niño pequeño, recitó su primera poesía:




-La noche tiene varicela.


miércoles, 9 de noviembre de 2011

Capitán

Hoy Bufón traía un dibujo de un lobo, la mascota escogida por los niños de su clase. 

Después de la clase me he quedado a charlar un rato con la maestra, me ha dicho que están trabajando un montón, de hecho se les está acumulando el trabajo. 

Si en otras ocasiones me habéis oído quejarme de las maestras como colectivo, lo cierto es que a título personal estoy muy contenta de cómo están atendiendo a mis hijos, especialmente al pequeño, que está dando algunos quebraderos de cabeza para darle el trabajo que necesita y aflojar su ego que lo tiene bastante crecidito, como os comentaba el otro día. 

Bueno, pues nada, amor con amor se paga. Nos hemos puesto manos a la obra, y en un ratito, hemos confeccionado la marioneta que la profe ha insinuado que necesitaban. Me siento orgullosa de cómo ha quedado, por ser la primera.

Por cierto, se llama Capitán lobo. Guapo, simpático, amable, fuerte. 




lunes, 7 de noviembre de 2011

Una buena ayuda

¿Conocíais la manta-que-anda? 
Fue un invento de los 70. En cuanto lo vieron, me compraron una, porque era muy movida y por la noche acababa siempre destapada y congelada.

La manta-que-anda es un buzo de un tejido cálido, como de manta, como su nombre indica. El original tiene en la planta del pie un antideslizante, para poder caminar con ella.

Bueno, fue todo un éxito... Mi madre fue repitiendo, tanto que yo puedo recordar perfectamente las últimas que me compraron, ya bastante mayorcita.
Mis hijos las han llevado toda su vida, hasta que se ha agotado su talla. Yo las he encontrado hasta la talla 5-6, por lo que a Bufón esta temporada se le quedó pequeña, lo cual suponía pasar muchos desvelos, porque es bastante friolero.

No me quedó más remedio que improvisar. 

Como pude, saqué el patrón de la última manta comprada (marca Valenri-Pirulo, por si alguien tiene interés, algunas veces la he visto en Corte Inglés), y lo hice crecer 1,5 cm en todo su esplendor. 

Aquí veis el resultado global. Como tejido utilicé una manta de forro polar, que me salía más económica que comprar el forro polar a metros. Lleva una cremallera desde el cuello hasta el pie, lo que facilita mucho cuando son pequeñitos y llevan pañales, y cuando son mayores, para quitársela y ponerla. Para ir al servicio, basta con desabrocharles hasta la cintura.



Además, con el vivo de la manta, aproveché para rematar los puñitos y el cuello



No ha quedado perfecta, pero mi hijo pequeño ha dejado de ser un guisante bajo mi colchón, al menos por causa del frío.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Rangos



Preparando el desayuno en castillo con el pequeño Bufón.
-Mami, te quiero tanto...
-Y yo también, cariño. -mi hijo pequeño es mimoso y pegajoso, una delicia.
-Marlin será el príncipe, y yo seré el Rey...
-Claro, claro -le digo sin escuchar del todo.
-... ¿y papá, qué será?
-Bueno, -digo- el emperador es más que el rey, creo.
-Pues entonces, yo seré emperador, Marlin será el príncipe, y papá...



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Por favor,

Si algo de lo que expongo aquí te molesta, te pertenece, o habla de ti y quieres que lo borre, tan solo tienes que pedírmelo. Nunca quise ofenderte, ni plagiarte, ni molestarte...
Este es un espacio de libertad y, sobre todo, de respeto.