© de la imagen La meva maleta

jueves, 28 de abril de 2011

Válvulas

Has venido a verme esta mañana, y no me he andado con rodeos. -¿Cómo estás? De aquí,- te he dicho, señalándome la frente.

Ya sé como está tu cuerpo: magullado y malherido, cicatrizando, y con secuelas permanentes. Has meneado la cabeza, midiendo medio segundo y me has dicho que regular. Aunque me hubieras asegurado que estabas estupenda no me lo habría creído.

Ponerle palabras al miedo siempre viene bien. Tú me has contado cuál es la fuente de tu temor: el cansancio. Estás tan agotada por haber pasado tantas cosas, que tienes miedo de que te vengan más, y que te encuentren con la guardia baja.

Cuando estás en el otro lado, ves las cosas más fáciles. Tú decías que no querías siquiera plantearte estar débil, porque ese es tu caballo de troya, tu fortaleza. Te admiramos todos por ella, incluso algunos te envidiamos. Y yo te he dicho que vale, que ya sabes que eres fuerte, pero que tienes derecho a no serlo, que poder soltar la válvula y liberar la presión interior que tienes no sólo era bueno para ti, sino que es algo imprescindible.


Le contaba a mi amiga M, hablando sobre el duelo, que las malas cicatrizaciones traen problemas. Y lo que te ha pasado es muy grave. Si no te vas dando treguas emocionales para compadecerte a ti misma, para felicitarte por lo valiente que has sido y a lamentarte por la mala suerte de haberte puesto enferma, no podrás darte el empuje suficiente para flotar, para ver que, a pesar de lo malo, has vencido ese cáncer, y que aunque tengas una secuela, podrás seguir con tu vida prácticamente con normalidad.

Llora, mécete un poquito en los brazos de quienes te queremos, y al poco, enjuaga tus lágrimas y grita al cielo que ya vale, que ahora ya has demostrado que eres fuerte y valiente, y que no necesitas más dolor.

12 comentarios:

Dolores Ceballos dijo...

Déjate mecer y grita... es un buen consejo.

La mayor parte de las veces, nos preocupamos tanto en estar alerta y con la guardia en alto que nos olvidamos de cuidarnos como nos merecemos.

Tu amiga tiene un buen apoyo en tí, es de agradecer.

Biquiños princesa.

La meva maleta dijo...

Un agotamiento justificadísimo el suyo. Vencer esta guerra no solo requiere fortaleza física, sinó también mental.
Es una suerte poder contar con alguien que de vez en cuando te achuche para seguir adelante cuando viene el bajón.

Un beso pesoleta :-)

MadreYMas dijo...

Cada persona tiene ritmos diferentes... a lo mejor no ha llegado su momento de gritar.
Pero en cualquier caso, es muy bueno que te tenga cerca para decirla que sí, que puede llorar y quejarse y lamentarse y felicitarse.
ENhorabuena por ser así de buena persona.

Ana, princesa del guisante dijo...

*Dolores: somos puñeteros, no nos concedemos ni una tregua: hay que ser el mejor, el más fuerte... no es justo. Bicos

*Mevamaleta: ella tiene más fortaleza mental que física, pero la guerra es larga, e incluso el poder de la mente necesita cargar baterías. Un petonet

*MadreYMas: yo creo que no sabe que necesita pararse y lamentarse un poquito para luego estar mejor. Espero saber estar a la altura, Másquemadre. Un beso

rocana dijo...

Es tan dificil esta lucha, mi madre está en una igual que la de tu amiga y la veo que intenta hacerse la fuerte por todos nosotros, pero cuando la veo durmiendo agotada por el bichito que le meten en el cuerpo la veo tan débil, yo creo que saldrá fisicamente vencedora de esta batalla, ojalá mentalmente también.
Besitos

Mariapi dijo...

No es fácil nada fácil asumir todo lo que significa una enfermedad...no sólo lo físico...lo único que nos ayuda de verdad son "los besitos"...de eso tu sabes mucho pero que mucho...
Un abrazo, también para ella.

Ana, princesa del guisante dijo...

-Rocana: pues los acompañantes tenéis una tarea importante y muy muy difícil, así que cúidate tú también. Un beso, guapa, y otro para tu madre.

-Mariapi: sí, la presencia del otro, el contacto, el afecto... son la mejor terapia. Maldito bicho. Un beso grande

Rosa dijo...

la M es veu forta encara que suposo la prefesor va per dins
estic contenta de que tingui una amiga com tu.
petons

Ana, princesa del guisante dijo...

-Rosa: a la fuerza ahorcan, que diuen... quan et donen un diagnòstic així, has de treure forces d'on no en tens... i els que estem a la vora, només podem donar suport. Benvinguda al castell.

ana dijo...

La vida tiene escalones muy dolorosos... son todo un misterio. No tengo palabras.


Un abrazo muy fuerte.
Y para tu amiga mi oración.

sunsi dijo...

Pesoleta. Cuando te leía he recordado un episodio de La Pasión. También Jesús le pide al Padre que , si es posible, no tenga que beber ese cáliz. Y cuando le grita "¿Por qué me has abandonado?" ... Me ha parecido tan sensato tu consejo. A las personas fuertes, a veces, lo que más les cuesta es dejarse cuidar, mimar... No están acostumbradas. Eres una buena amiga. ¡Qué bien va llorar, abandonarse en quien sabes que te quiere!

Bingo, Princesa.
Bssssssssssssss

Ana, princesa del guisante dijo...

*Ana: no tenemos más que la mano del otro para subir esos escalones... Un abrazo, guapa

*Sunsi: derecho a caerse, pero obligación de levantarse. Me lo dijo una buena amiga. TEnemos que estar allí al ladito, de muletas. Un abrazo grande.

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