© de la imagen La meva maleta

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miércoles, 11 de junio de 2014

De besos y celos


Te acuesto. Buenas noches cariño, buenas noches mami.

Recuerdo que te pones rojo hasta las orejas cuando tu padre y yo nos damos un piquito (¡¡se están morreando, puaj!!). Pienso cómo reaccionarás si te beso en los labios...

Te beso, sonríes.

- Shh, Bufón, nos hemos dado un morreo...

-¡No se lo digas a papá! -Exclamas con gravedad y cara de pillastre.

Encantada con la sensación de "traición", repito el besito y en cuanto puedo parar de reír, me voy a chivarme a tu padre (¡que sufra jajaja!)

Esta mañana, beso a tu padre, te escondes de nuevo muerto de vergüenza. Papá te dice:

-Oye, tú. Estoy muy celoso...
- (silencio y cara de póker)
-...le diste un "morreo" a mamá.
- (sonrisa de oreja a oreja) Uno no, ¡DOS!


Lo escribo, convencida de que no te va a gustar que comparta este momento. No lo hago por fastidiarte, ni por presumir. Lo escribo en ésta, mi ventana, sólo para que no se me olvide nunca este momento. Te quiero, niño.

domingo, 19 de enero de 2014

A ver cómo lo diría

Cuesta escribir sobre la suerte sin parecer una presuntuosa o una desagradecida. Vayamos primero a dar gracias, a Dios. Todos los días de la vida de mis hijos conmigo son un regalo. Desde el día bendito que supe que existían hasta ahora mismo, que están jugando en su habitación. Le doy gracias por haberme dado dos  niños tan. Tan. Todo lo que son es maravilloso, y no exagero: su salud, su temperamento, su fuerza su belleza, sus cabellos y sus dientes. Su tozudez y sus ganas de jugar, su desorden y su apetito. Todo. Son inteligentes y buenos. Y guapos. Y todo. 

En lo que a ser su madre se refiere, no me han dado demasiado trabajo extra. Lo hice tan bien como supe: orden en horarios y sensatez en casi todo. El sentido común ha sido la moneda de cambio corriente en el castillo. No obstante no todas mis decisiones han sido aplaudidas por los aledaños de quienes también quieren a mis hijos. Siempre hay alguien dispuesto a poner en jaque tus habilidades como madre contradiciendo tus órdenes, metiendo la nariz en tus decisiones, juzgando y cuestionando.

Tiene, sin embargo, el tiempo la manía de poner a todo el mundo en su sitio, y hasta ahora, la mayor parte de las cosas que he hecho para y por mis hijos están dando unos frutos estupendos y magníficos. Insisto en lo de dar gracias a Dios, porque sembrar en la tierra fértil que son mis hijos es lo más gratificante que haya hecho jamás. Pero ya saben como funciona, ser padre se parece un poco a disfrazarse de sargento. Se pasa uno el día dando órdenes e instrucciones: recoge los zapatos, límpiate la  nariz, termina tus deberes, te he dicho que recojas los zapatos, lee cada día, no te quedes hasta las tantas a leer, son las tantas y no has terminado tus deberes, son las tantas y estás todavía sin acostarte,... 

Cierto es que a lo mejor también saldría de su instinto todo lo que rezo yo durante el día. El caso es que, como sea, me hace mucha gracia cuando algunas veces -suele coincidir que quienes te lo dicen son los mismos que te critican por mandar tanto- te dicen:

- ¡Qué suerte tienes de que te hayan SALIDO unos niños tan educados!

Cualquiera argumenta que no ha sido cuestión de suerte, porque, efectivamente, he tenido toda la suerte del mundo con ellos. 

jueves, 13 de junio de 2013

Parece que lo tiene bastante claro...

Se le nota a mi primogénito que viene de una familia con muchos maestros, porque sabe explicarse muy bien. Toda la paciencia que le falta en los exámenes para completar las preguntas de forma detallada (¡es el rey de la síntesis y de los textos comprimidos!), se le multiplica para explicarle a su hermano lo que sea, desde cómo hacer una media con la nota de los dos exámenes, como qué hacen los anfibios para respirar... lo que sea, le basta con saber un poco de algo, y hace la magia.

Esta imagen es de: aquí


El otro día estaba oyéndole explicarse con entonación de profesor, y me salió del alma:

-Marlin, hijo, ¡podrías llegar a ser un buen maestro!

Ni corto ni perezoso, su pupilo, el pequeño ratasabia de la familia saltó:

-Pues yo también seré maestro.
-¿Ah sí? -pregunté, porque os aseguro que será muy listo, pero tendrá que aprender a tener paciencia y a explicarse mucho mejor.
-Sí, -aseguró- cuando acabe mi carrera deportiva con 26 años.

¿Alguien lo duda?

lunes, 28 de enero de 2013

Una fiesta

Estás pendiente todo el tiempo del marcador y mientras los demás hablamos tú lo sigues con paciencia...

29798

29799


- ¡¡¡Bieeeen!!! ¡¡Papi, mami, 29800 Kilómetros!!


Cada cien kilómetros quieres que celebremos que ha habido un número bonito. Teniendo en cuenta que eso sucede más o menos cada día y medio, no está mal. "¿Viste el 29.900?" me preguntas. Y miento un poco, para hacerte feliz, y te cuento que fue cuando volvía a casa del trabajo. Tu hermano sonríe al ver tu ilusión, tu padre menea la cabeza, apuesto que piensa "Éste se parece a su madre".

Estamos a punto de llegar a 30.000, he decidido que voy a hacer algo para celebrarlo.

Y a mí me alegra tu ilusión, me gusta que celebres la vida, que te admires con lo pequeño, que le saques partido a algo tan insignificante. Así, seguramente sabrás ser feliz y vencerás las adversidades, porque siempre te darás cuenta de que sale el sol todas las mañanas. Que tu vida sea una fiesta, pequeño.



*Esta es la entrada 650, hay refrescos y tarta, que alguien ponga música, el salón de baile está recién encerado

lunes, 12 de noviembre de 2012

Hijos y refranes



Una se da cuenta a veces que la sabiduría popular es, precisamente eso, sabiduría.

¿No estáis de acuerdo?

Pues yo sí, ¿cómo, si no, dos refranes fueron creados hace un montón de tiempo, específicamente para mis hijos que ni siquiera habían sido un deseo en la pupila de la pupila de su tatarabuela?

A mi pequeño Pez payaso le escribieron aquel de
"No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy".
Sí, lo hicieron para él. Se lo tiene que empapar, memorizar, aprender y aprehender. Todo ello, y tiene que hacerlo hoy, no dentro de un rato, ni el domingo por la tarde, ni al salir de clase, después de comer. Ahora. El momento, querido hijo primogénito, es AHORA.Ya.

A su hermano menor, que, como el sol reside en las antípodas de la luna de su predecesor, le hicieron otro refrán a medida, sin siquiera haber sido un proyecto de ser humano...
"No por mucho madrugar, amanece más temprano".
Lo sé, no sabías leer en mi seno, antes de nacer, así que no es culpa tuya que, por tener prisa, fueras prematuro, de casi un mes. Cagaprisas, hijo, lo que eres tú eres un cagaprisas. Y te lo digo muy en serio: la vida tiene una forma un poco brusca de frenarte, así que te lo voy diciendo desde ya, ten más PACIENCIA. Lo sé, es un tostón, pero tienes que aprender a esperar, porque lo suyo es amanecer a la hora de amanecer, no a las tres de la mañana. No, ni en junio, que las noches son tan cortitas (aunque, conociéndote, serías capaz de levantarte un día antes para que amaneciera antes).

En fin, dándole aquel puntito que nuestros mayores supieron darle al refranero, no olvidéis,

"Quien a buen árbol se arrima...



... va un perro y se le orina".

Feliz lunes.


Y Marlin, insisto, ahora, es ahora. Venga, que hoy son veinte verbos irregulares en inglés, que se suman a los veinte que te tocaban el lunes anterior, y a los otros veinte del otro lunes...( ¡¡¡nopuedomás!!!)

martes, 17 de enero de 2012

Dejà vu

Ayer tuvimos tutoría con la maestra de mi hijo mayor



Después de media hora de escuchar la realidad que sospechaba, que mi hijo no es el mismo en casa y en la escuela, que es inteligente pero que siempre busca alternativas para evadir el trabajo, que se esfuerza lo mínimo pero saca sobresalientes, que los deberes se hacen a medias, que...  no pude evitar sonreír.

Fue como escuchar todas las palabras que mi madre dijo que había pronunciado mi maestra de cuarto sobre mí misma. 

*Ay*

Me queda el consuelo de saber que al final no me ha ido tan mal. Aprendí a estudiar, soy muy trabajadora y polifacética.

Sólo me queda rezar que a él se le aparezca un ángel y decida ponerse cuanto antes... menudo bochorno.


jueves, 16 de junio de 2011

Me mandaste un correo con esta foto,


y con esta pregunta:


"¿Qué podríamos hacer mientras llegamos aquí?"


 
Si algún día me quejo de tu falta de romanticismo, o te pido palabras más bonitas, o que me gustaría que bailaras tan bien que mis pies se despegaran del suelo, recuérdame que una vez me hiciste una pregunta.


Y yo viviré para darte cada día una respuesta que te haga mantener la ilusión por el camino.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Lo que os pasa...

es que me tenéis envidia





Tenéis que saberlo por mí, porque de todas formas os ibais a enterar: he deshecho el cinturón-fundadepasamanos-correadeperro-mantadeperrosalchicha-bufandademujerjirafa.

jueves, 10 de marzo de 2011

Mañana, mañana será otro día

Todos los signos del zodíaco y los del horóscopo chino, las musas, las hadas, los dioses, grandes y pequeños, los santos de mi  cielo, incluso todos los animales del arca de Noé están alineados para hacer que todo lo que me tiene que pasar me pase del día 4 de marzo hasta el 7 de mayo. Con puntos de confluencia especiales marcados en el 16 de marzo, 9 de y  14 de abril.

Yo me pongo el formato Scarlett O'Hara y afirmo con descaro, que mañana, mañana será otro día. A tomar vientos que se lleven los problemas. Por mucho que nos aprieten el corsé un par de centímetros más.




domingo, 21 de noviembre de 2010

El tesón

Sí, lo decía de mí el otro día Carme, comentando cómo mi energía había sido útil para poder materializar el sueño de nuestro libro. Y me ha venido a la mente algo que leí sobre el signo del horóscopo chino al que se supone que pertenecemos los ejemplares de la cosecha del 73
Copio y pego de algún lugar de internet:




El signo del Buey (o Búfalo) representa la prosperidad, alcanzada a través de la fortaleza y el trabajo. Una persona nacida bajo este signo será digna de confianza, tranquila y metódica. Trabajador paciente y esforzado, el Buey es rutinario, sabe escuchar y es muy difícil hacerle cambiar de opinión, porque es obstinado y con prejuicios. Pese a ser muy introvertidos, su férrea naturaleza puede convertirles en excelentes oradores cuando la ocasión se presenta. Suele moverse bajo esquemas fijos y respeta la tradición. Sabe que sólo haciendo las cosas como es debido se alcanza un éxito duradero. Jamás confiará en su suerte. El Buey logrará las cosas a través de su tenacidad y dedicación. Es absolutamente digno de confianza, siempre cumple la palabra empeñada. La opinión pública no cuenta para él. Se entregará de todo corazón a la tarea que esté haciendo, y no dejará nada por hacer.


En las cosas del corazón, el Buey puede ser muy ingenuo. No puede llegar a valerse de estrategias de seducción para ganar una causa romántica. No se puede esperar de él poesías ni serenatas. Incluso es probable que sus regalos sean objetos sencillos y sin pretensiones.

Como además son muy tradicionales, serán proclives a noviazgos largos, porque necesitan tiempo para llegar a una relación de suficiente intimidad. Son lentos para reaccionar y revelar sus verdaderos sentimientos. (...)

La muchacha Buey será una esposa ideal. Te corresponderá a ti tomar la iniciativa. Después de todo, seguramente una persona nacida bajo este signo estará haciendo más de lo que le corresponde.
Son muchas las cosas maravillosas que vienen envueltas en un papel marrón y sin gracia, y una de ellas es el Buey. Ni se te ocurra despreciarlo por la envoltura porque seguramente vale su peso en oro.
El Buey alimenta durante mucho tiempo sus resentimientos. Su memoria es capaz de registrar hasta el último detalle de una ofensa por demasiado tiempo. El Buey insistirá en pagar las deudas hasta el último centavo. Jamás se perdonaría el no demostrar su gratitud de manera tangible. No saldrán de él grandes palabras de agradecimiento. Considera lo que hay que hacer con las acciones más que con las palabras.
Ten cuidado con la paciencia del Buey, porque cuando una persona de este signo pierde los estribos, no pasa inadvertida. No habrá manera de razonar con él. Pero en general, es muy raro que llegue a tal agresividad. Tiene un enfoque materialista de la vida y aunque suele tener exagerado afecto por su familia, también les exige mucho. Usará los logros personales para medir su amor por ellos.
En su peor forma, el Buey es de mentalidad estrecha. Con ninguna consideración por los demás. Sin embargo, se le respeta y quiere por su sinceridad, su falta de pretensiones y la firmeza de sus principios.
Estos nativos concienzudos, hacen las cosas hasta terminarlas. La tenacidad que el Buey lleva en sus genes se extenderá a las generaciones siguientes, aunque no hayan nacido bajo el mismo signo. Su excelente carácter hace de él un constructor de imperios, que tomara todas las precauciones para asegurar la prosperidad y la supervivencia de su linaje. Como jefe de familia, no tolerará ninguna rebelión juvenil. Su vida está construida en torno a su hogar y su trabajo, y preferirá siempre las inversiones estables y a largo plazo. Como es una persona de hábitos conservadores, la poca seguridad le desalienta.



No sé, querida, ¿cuadra algo de esto conmigo? ;-)

miércoles, 30 de junio de 2010

Decretos





Hoy, miércoles, 30 de junio del año del Señor 2010,

Yo, Ana,
Princesa del Guisante
por la gracia del Blog,

Decreto

Que en este castillo,
queda TERMINANTEMENTE PROHIBIDO,


No ser feliz

Tener miedo

Perder el tiempo

No tener esperanza

La maldad

El mal gusto

Los remordimientos de conciencia

No disfrutar



Así lo ordeno.
Aquél que no cumpla la ley
será castigado por sí mismo,
condenándose al ostracismo y al tedio.



Ana Pesolet

martes, 15 de junio de 2010

Verdades...

... a medias.



Son las pequeñas tretas que los padres utilizamos para hacer el día a día más llevadero. Voy a poner un ejemplo de algo que me pasó el día que fui a visitar a mi padre.
Llegamos a su casa sobre las 12. Y Bufón llegó con fiebre. Le di el antitérmico, y empezó a encontrarse algo mejor a la hora de comer. Pero seguía ligeramente malhumorado. Y con hambre.
- ¿Qué hay para comer?- Exigió bufón.
- Arroz negro, cariño.
- No me gusta.
- No lo sabes, no lo has probado.
- A mí, NO  me gusta el arroz negro.
- Pruébalo, y así lo sabrás.
- No lo probaré- dijo con determinación.

Cambié de tema. Y le dije que no pasaba nada, pero que no había nada más que pudiera comer (era mentira, claro que lo había, pero nuestra comida, aquel día, era arroz, arroz negro).

Él no cedió. "No quiero arroz negro". No insistí. Servimos arroz para todos. También para él.
Vio el plato, torció el gesto, y me apresuré a decir:

- Este arroz no es negro, es arroz gris. (Verdad a medias, no era negro, negro, aunque el nombre del plato sea ese)
- Ah, vale.

Y tomó su cuchara y empezó a comer.


Algo parecido nos ha pasado con el salmón. Un día probó el salmón ahumado, y no le gustó. La frase "el salmón no me gusta" se apoderó de su razón. El día que hago salmón, fresco, quiero decir, le decimos que es Bacalao rosa.... Y se lo zampa sin decir ni mu.

Supongo que arderé en el infierno por tanta mentira...

viernes, 28 de mayo de 2010

Juicio



Señores miembros del jurado. Señoría





Hechos.



El acusado y la demandante tuvieron una no-discusión, consecuencia de la cual se produjeron:



MORROS.



Les pedimos que, más allá de toda duda razonable, y en vista de las pruebas aportadas, determinen si el acusado, el Sr. Guisante, es culpable o inocente.



Prueba número 1: hallada en la mesa de la demandante a la hora de la comida.
 


(Sr. Guisante... vaaaale, te perdooono) 
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Por favor,

Si algo de lo que expongo aquí te molesta, te pertenece, o habla de ti y quieres que lo borre, tan solo tienes que pedírmelo. Nunca quise ofenderte, ni plagiarte, ni molestarte...
Este es un espacio de libertad y, sobre todo, de respeto.