© de la imagen La meva maleta

martes, 28 de septiembre de 2010

Naftalina

Trabajo en una empresa grande en una ciudad pequeña. Al final de mi pasillo se encuentra el departamento de Personal. Estos últimos años el desfile de almas que se pierden ante mi despacho es tan habitual que, sin apenas levantar los ojos de mi trabajo, les digo: Recursos Humanos, al final del pasillo.






La mayoría es gente joven. Vienen con sus mejores vaqueros, las caras lavadas, un toque de nervios y un tinte de deseperación en la mirada. Están preparados para presentarse ante el ministro del ramo, pero no saben que les va a recibir una empleada que va a guardar su currículo en una carpeta repleta de lo mismo, y que, casi con seguridad, no les llamarán. No, no llamarán a los menos preparardos, y probablemente tampoco llamen a los que sacaron mejores notas y estudiaron más.


Aparecen algunos inmigrantes que llegaron con la promesa de que aquí estarían como en Hollywood. Dejaron sus países huyendo de la miseria, atraídos por la brillante Europa, pero no les contaron la parte amarga de los alquileres altos, y los precios caros. Y la subvención para todo, se acabó.


Les miro a todos de reojo, desde la comodidad de mi puesto-no-tan-estable, dando gracias a Dios por conservar la silla que nos paga la hipoteca. Y les deseo a todos que encuentren en otro lugar lo que aquí no les podremos dar.


Ayer topé con un aspirante en el ascensor. No era como los demás. El hombre, de unos indefinidos cuarenta-y-tantos o cincuenta-y-pocos, iba repeinado y vestido con su mejor traje, que desprendía un inconfundible olor a naftalina.



Ya había dejado su Currículum. Y en sus ojos se podía leer su miedo.


El olor a naftalina quedó impregnado en mi conciencia.

17 comentarios:

MadreYMas dijo...

Qué pena.
Efectivamente, esos señores de mediana edad que no han hecho otra cosa en la vida que trabajar y que no conciben otra forma de vivir, son los que más ternura me provocan.
Debe ser horrible estar en casa, mes tras mes, y sin nada que ofrecer a tu familia.

Esperemos que esta crisis no destruya sus ilusiones por vivir.

Preciosa y necesaria entrada, Pesoletina. Me ha emocionado.

Ana, princesa del guisante dijo...

*MadreYMas: es muy triste, los mayores, los jovenes sin otra opción que seguir dependiendo de sus padres,... el gobierno dice que se ha tocado fondo, pero se augura un fin de año muy duro. Es una lástima

Mariapi dijo...

Ana, por experiencia casi propia...creo que la falta de futuro laboral en los cuarenta/cincuenta especialmente dura.
Me preocupan los jóvenes, preparados y parados, sin poder comenzar con independencia sus vidas de adulto, pero la desesperanza del que laboralmente ya no es nadie, y tiene cargas asumidas, es algo muy muy duro. Y no atisbo solución clara...
Gracias, Princesa, me has dado un buen toque de realismo.

Driver dijo...

Tengo 49 y trabajo en un sector especialmente difícil: la construcción.
Mi trabajo consiste en buscar trabajo para la empresa para la que trabajo.
Este año hemos currado el doble para ganar un tercio menos.
Pero..., hay algo que me ayuda: el convencimiento.

El convencimiento que mientras hay salud y empuje, siempre puedes ganarte la vida.

Debes ganarte la vida.

Aunque sea tirando un montón de prejuicios inútiles por la ventana.

Cualquier padre de familia que trae dinero a casa, sea proviniente de su trabajo habitual o de cualquier otro tipo, merece respeto, propio y ajeno.

Así que si hay que conducir taxis por la noche, conduciremos taxis por la noche.
Con la cabeza bien alta.

Ana, princesa del guisante dijo...

*Mariapi: ese sector, es el que más duele... Toca pensar. Por supuesto.

*Driver: claro que sí. Todo trabajo es digno y bueno. Y no dejar de intentarlo. Y los que tenemos trabajo tenemos que admirar a los que lo buscan, y no olvidarnos NUNCA de que podríamos estar al otro lado de la puerta, y ser nosotros los que tenemos que dar un currículum...

Montse dijo...

Una situación muy dolorosa, dicen que el trabajo dignifica, jaaaaa, me rio yo de eso, el trabajo nos da de comer y la dignidad queda escondida bajo ese traje con olor a naftalina.

Petons

Ana, princesa del guisante dijo...

*Montse: si hay trabajo, sí dignifica. Ahora, es cierto que lo que más nos realiza es que ese trabajo nos lo paguen... es un momento malo, malo. Petons

sunsi dijo...

Pesoleta...Post duro y necesario. Los del traje-olor-a-naftalina se multiplican. Mucha gente que conozco sin trabajo: reestructuraciones de plantilla, quiebras...
No sé si habrá que volver a las unidades familiares "EXTENSAS". Todos tirando del carro aunque sea con minisueldos. ¿Recuerdas auquella expresión tan catalana "Déu t' ho pagui amb un bon marit i forçes fills"? Tenía un sentido.

Los jóvenes que trabajan en verano y se sacan perras haciendo de canguro y dando clases particulares en invierno (es mi caso)creen que sus ganancias son sólo para sus "cosas". Tendrá que volver esa época en la que aportaban a la familia para salir adelante. Y les haremos un favor. Sabrán lo que vale un peine.

Un pequeño inciso: para mis ciudadanos "sus cosas" son las cosas de todos. No lo digo por echarles flores. Pero obviarlo o negarlo sería faltar a la verdad.

Un petó, Princesa.

Ana, princesa del guisante dijo...

*Sunsi: cuando los jóvenes nos hemos tenido que poner las pilas para sacarnos perricas y ayudar a la familia, o simplemente echar una mano en el negocio familiar, siempre nos hemos sentido útiles e importantes. Lo hemos hecho todos, todos, menos los que están subiendo como millonarios en muchas familias... a lo mejor era necesaria una crisis así para poner las cosas en su sitio. Lo peor, el efecto secundario para estos pobres hombres que pierden su empleo. Petons

Mari dijo...

Hola chicas!!
hace unos de años yo ansiaba acabar mi carrera de Derecho y dejar la cafeteria, soñaba con que mi chico acaba su ingenieria industrial rama mecanica y en la Renault de sus amores le dieren un trabajo.......
Ahora me conformo con mi cafeteria y la media jornada de Andrés en el Ikea, pese a que con lo que le pagan y lo que yo gano no tenemos ni para pipas...
en fin, vendrán tiempos mejores.......tenemos sueldos y trabajos de quinceañeros para pagar unas cargas de adultos con familia

meloenvuelvepararegalo dijo...

El efecto secundario más importante es la bajada de la autoestima. Cualquier persona que es despedida, pasa por unos momentos emocionalmente difíciles. Muy difíciles.
Por supuesto, luego está el ir con la cabeza muy alta y trabajar "de lo que sea", pero hasta que se llega a esa situación, se pasan por momentos de incertidumbre, miedo, inseguridad, falta de confianza en que haya oportunidades, en el futuro, en el gobierno. Pero sobre todo en ti.

Abrazos,

Ana, princesa del guisante dijo...

*Mari: tu comentario me ha impresionado "tenemos sueldos y trabajos de quinceañeros..." Ojalá esta gente se vaya de una vez y la pesadilla termine pronto. Un beso, bonita


*Meloenvuelve: esa mirada de miedo de aquel hombre me dejó tiritando. Qué desesperación. Imaginé su familia ayudándole a escribir el currículum, su mujer sacando el traje del armario, para que causara buena impresión. Y la funcionaria, diciéndole que a lo mejor, si se abren las listas, vaya usted a saber. Un abrazo

Anónimo dijo...

En este país aun se puede comer en la basura, porque hay lugares en que no hay basura de la que sacar comida.
En este país aun se puede robar para comer sin que te maten por eso, porque hay lugares en los que te matan si robas para comer literalmente tu o tus hijos.
En esta país aun se puede ir al médico y ningún niño muere de enfermedad, porque en la mayor parte del mundo ni te toca un médico ni te dan una medicina y los niños mueren a cientos
En este país aun se puede dar una patada a puerta y ponerse a vivir debajo de un techo, porque hay países en los que no hay lugares donde buscar refugio.

Hemos caído.
Pero estamos muyyyyyyyyyyyyyyy lejos del suelo.

Monty dijo...

Nafatalina=rancio, pasado, viejo, falta de recursos también. Has tocado, me has dado y he podido oler Ana, lo has expresado fenomenal.
Estos casos son lamentables, estos deberían tener siempre trabajo como también recursos para adaptarse a nuevas situaciones. Complicated!


El lado no tan oscuro: los españolitosdeapie.
Que somos la mayoría no movemos el Cpip, ni padres ni hijos. Panching, sofaning, holidaying, no fotening res. Estoy cociendo agencia de trabajo temporal ilegal para preadolescentes y adolescentes. Presentar CV, imprescindible ARROMANGARSE y mover el Cpip.
Primer fichaje Zrtýn este verano: pletórica ella, pletóricos nosotros.

Trabajo haberlo haylo y no tan mal remunerado. ¿EStamos anclados en el que dirán? ¿Es un tema de anillos?

Petons!

Ana, princesa del guisante dijo...

*Anónimo: Hace apenas 5 años en este país se vivía tan bien, que los paisanos de los países que tú nombras venían aquí en busca del Dorado. Una prima mía de la Argentina contaba escandalizada lo que pasaba en su país cuando llegó. Y ahora, el derroche y la mala gestión del gobierno y sus políticas del dinero público de nadie, nos han llevado a donde estamos (la crisis es mundial, pero Alemania, Francia y otros países con los que nos codeábamos hace poco, ya han salido de ella, y nosotros no hemos tocado fondo). No me consuela que haya otros países que estén peor. A mí me preocupa, principalmente el pan de mis hijos.

*Monty: ¿Tú crees que hay pan para los de quince, si no lo hay para los de 20 con estudios? Los jovenes tienen que trabajar en lo suyo, en formarse, y en aprender a no malgastar, pero para eso (y lo digo por mí) hay que dar ejemplo. Es muy difícil, pero me gusta lo que planteas, aunque me parece utópico. Un abrazo

Anónimo dijo...

Este mundo es uno para todos, como la balsa de la medusa, si quieres puedes ignorarlo pero la realidad se impone, si no eres capaz de trabajar por asegurar pan para todos los hijos no estas asegurando pan para los tuyos.
(comentario hecho con todo el cariño y el respeto del mundo porque a veces en un escrito no puede verse el tono en que escribimos)
la anónima.

Ana, princesa del guisante dijo...

*Anónima, te equivocas una vez más. Este mundo, es "mariquita el último", con perdón. Los que están en la balsa no somos solo las personas, sino los gobernantes que dirigen este país. Quienes les han votado, les han dado poder, y ellos lo han utilizado para enriquecerse, pero creando en los demás la sensación de que que tienes que ser solidario... Me gusta que discrepes, no entiendo tu anonimato, pero lo respeto si lo necesitas. Que estemos en desacuerdo no significa que no puedas opinar. Debes hacerlo. Un abrazo, y gracias por comentar.

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