© de la imagen La meva maleta

martes, 2 de febrero de 2010

Aromas (editado)


Dicen que el olfato es el primero de los sentidos que se desarrolla. Si cierro los ojos puedo oler los tomates calientes por el sol que me ofrecía mi abuelo cuando le acompañaba al huerto siendo casi un bebé. O puedo oler el jabón con el que se lavaba mi abuela en el maravilloso ritual para mis ojos de niña, en el cual la veía por primera vez sin sus gafas. Y cuando huelo el pan tostado pienso irremediablemente en mi padre. Y la cocina de mi madre, que olía también a ajo, a cebolla, y a laurel, y a perejil.

Los olores nos acompañan todo el tiempo. Recuerdo cómo olisqueaba a mis hijos recién nacidos, con su incomparable aroma a vida, que se parece al del mar, y al de la sangre. Ahora ellos huelen a madera de lápiz, a tierra de patio de colegio, a sol, a lluvia, a mandarinas, a leche con chocolate, a magdalenas...


Me gusta acostarme un minuto antes que mi amor y hundir mi nariz en su almohada para encontrarle. Necesito ese olorcito de café con el que él me espera en la cocina por la mañana, para darme tiempo a arreglarme.Me gusta que él me regale cada fin de semana, en verano, el olor de hierba recién cortada. Nuestro jardín huele también a lavanda fresca, y a agua.


Me gusta el olor salino del amor, que recuerda también al mar. Claro, que la mar es la madre de todo lo que está en este mundo…  Él dice que yo huelo a mí misma. Que nada se compara a mi olor; me gusta sentir las cosquillas mientras busca la definición de mis perfumes.


Hoy estoy resfriada, ¡¡no puedo oler nada!!


¿Recordáis la carta que mandé a Es amor? ¡¡Acaban de escogerla finalista de la semana!! Francamente, me ha pillado por sorpresa, la que leyeron el jueves  a mí me parecía muy buena...

5 comentarios:

Sunsi dijo...

Ana... qué nariz... Y qué post más bonito. Te imagino olisqueando. La lavanda qu encabeza la entrada es uno de mis olores preferidos. ¡¡¡Y el aroma del café!!! Aunque en casa el tema va al revés. Yo me levanto antes.
La descripción de tus niños es brutal, clavada. Cuando van al cole huelen exactamnte a eso que explicas.
Manos maravillosas, pluma maravillosa, nariz maravillosa... Un caja de sorpresas, chiquilla.

Besos, Ana del guisante.

Ana dijo...

*sunsi: hoy esdoy dodalmende congesdionada, así que, holed, holed, no huelo nada jajaja. Besos mocosos, y gracias por tus comentarios.

ana dijo...

Vaya... ha desaparecido mi comentario ¿pero qué demonios hice?... ainssss

Es curioso, decía, observar que los olores de la infancia nos acompañan siempre. Mi infancia tiene el olor de la alfalfa, el trigo, la paja, el cielo azul, las amapolas y el verano. Casi siempre que recuerdo mi infancia, es verano.

Hoy, revivo muchos de aquellos momentos en la infancia de mi hija. El olor a lápiz me encanta, a acuarelas y a libros nuevos de cole. Muchas veces me pregunto con qué olor recordará ella su infancia...

Un abrazo fuerte.

Marta dijo...

Hola Ana, me alegro que tu carta haya salido finalista, cuando pueda escucharé esta otra que dices que está muy bien, pero creo que costará superar a la tuya.
Por cierto, si hoy has estado en Punts i Draps, yo soy la chica que ha salido a atenderte, en ese momento justo que has venido Ana no estaba, pero yo sabía que lo que tu querías no había llegado, lo que no sabía que eras tú, me lo ha dicho Ana cuando le he comentado que has venido preguntando por esa tela

Ana dijo...

*Ana: ¿cómo huelen, eh? Los niños, digo. Y el verano. Mi verano olía parecido al tuyo. Las tortillas eran de pisto, no de patata, pero se me ponen los vellos de punta con recordarlo. Besos grandes
*Marta!: qué gracia, bueno, cuando vuelva (y yo siempre vuelvo), a ver si coincidimos. Ana, de Punts i Draps me tiene caladita, ¡¡cómo sabía que era yo!! En fin. Mis Tildas tendrán que esperar, y no se lo digas, pero una es para esa Ana a la que acabo de saludar unas líneas más arriba. A ella le pega una señora de la bata que no veas jajaja

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Seguidores

Por favor,

Si algo de lo que expongo aquí te molesta, te pertenece, o habla de ti y quieres que lo borre, tan solo tienes que pedírmelo. Nunca quise ofenderte, ni plagiarte, ni molestarte...
Este es un espacio de libertad y, sobre todo, de respeto.