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domingo, 28 de agosto de 2011

¿Habéis asistido a algún parto que no fuera el vuestro?

Yo sí tuve esa suerte, cuando era estudiante.
Me impresionó. Nada puede compararse a presenciar la entrada en la vida de un ser humano. Puedo recordar la expresión de los padres, el olor, la luz del quirófano. Me gustaría poder volver a ver otro. Porque ahora, que ya he pasado por esa experiencia un par de veces, seguro que lo viviría aún con más intensidad.


Porque ahora ya sé qué se siente cuando tu cuerpo se abre para dar a luz. Cuando tus sentidos bajan totalmente de intensidad para no percibir dolor, cuando sacan a tu hijo de tu vientre y te lo dejan calentito y mojado sobre tu pecho, cuando ves los ojos del padre inundados de emoción. Cuando todos sonríen y tú estás cansada pero contenta.

Ahora ya sé cómo es conocer por primera vez a tu niño, acariciar su pelo pegajoso de haber estado en ti, contar sus deditos, descubrir que busca tu pecho cuando le tocas la cara. Ahora ya sé que su fragilidad es infinita. Ahora ya sé que cambia tu vida, que cambia la de todos.



Hace nueve años me acosté y poco después decidiste que ya estabas preparado, así que de un buen patadón te rompiste la bolsa que te guardaba. Nos fuimos a la clínica, apenas alguna contracción. Allí, preguntas y confesiones. ¿Alguien dijo miedo? No había ido a clases de preparación al parto, así que le prometí a la comadrona que si me decía qué tenía que hacer para que me doliera menos, iba a tomar clases antes de tener otro hijo.

Me dijeron que me lo tomara con calma, que una primeriza, ingresada por rotura de membranas, que tenía para toda la noche. Me pareció que con tanto dolor no podría aguantar mucho. Y tú, niño bueno, dijiste que vale, que salías antes.

Bueno, te llevamos a sala de partos.

Bueno, es pronto para la epidural. Estás de 5 cm, te la ponemos.

Doctor, esta niña tiene ganas de empujar. (He notado como sale la cabeza, a mí me da que la epidural aún no me ha hecho efecto)

A las 3.45 de la madrugada rompiste a llorar por primera vez. Yo no sé si lloré. No lo creo, porque era muy feliz.

Luego nos dejaron en la habitación. Papá durmió un rato, y yo me quedé contigo en mi cama, acompañándote para que no te sintieras solito.




Si me concedieran poder volver atrás en dos momentos de mi vida pediría volver a verte por primera vez. Y también a tu hermano.

Doy gracias a Dios por haberme dejado disfrutar del don de la maternidad.




21 comentarios:

sunsi dijo...

Envidio tu parto, pesoleta. Mis recuerdos tiernos, de esos que no hay palabras para poder expresar la sensación de plenitud, empiezan una vez ya instalada en la habitación. En Tarraco no se contemplaba la posibilidad de epidural. De hora corta nada. Probablemente mi umbral de dolor sea bajo. Espero que para ser buena madre no se incluya la actitud del momento de dar a luz. Si va en el pack... a mí me suspenden.

Ha sido una delicia leer tu post.

Feliz domingo, Princesa.

Tita dijo...

¡Feliz cumpleaños a tu "bebe" lo primero!

Yo no he estado en ninguno que no fuera mio, aunque verlos en television, o en internet (hay cientos) siempre es emocionante.

El sentimiento cuando nacen es indescriptible. En ambos llore como una madalena, pero es que yo soy muy llorona para todo lo feliz!!!

Besitos

sunsi dijo...

Ayyyyyyyyyyy. Qué despiste. Feliz cumpleaños a tu chiquitín de 9 años. Seguro que hoy te enfrascas en la cocina y preparas una tarta para chuparse los dedos. Chin-chin, guapa. Felicidades también para ti, campeona.

laura dijo...

Com sempre preciós.
Jo quan estudiava pedagogia un cop també vaig veure un part a l'Hopital de Bellvitge i va ser alucinant. Recordo que vaig estar uns dies per la nurseria i em van presentar un nen de 3 dies , que la seva mare s'havia fugat de l'hospital deixant el nen allà.... Durant aquella setmana l'agafava en braços i em deien que li dones calor. Recordo els seus dits dels peus i les mans i com amb els meus 19 anys no entenia com algu podia s'havia pogut desprendre d'allò, quan jo només tenia ganes d'endur-me'l on fos. Anys més tard he conegut el mon dels centres d'acollida laboralment parlant. I si encara em costa comprendre com hi ha pares que no cuiden dels seus fills encara em sembla més dificil entendre com algú els hi pot fer mal. Quan llegeixo els escrits de mares com vosaltres no puc deixar de pensar en lo afortunats que son els vostres fills, de tenir algu que se'ls estimi d'aquesta manera tan arrebatadora. Un dia, ells també es sentiran afortunats al conèixer altres realitats tan diferents a la seva.

( aix.. ara que ho llegeixo potser m'ha quedat un comentari trist no?.. bueno.. li donarem a l'enter igualment..)

tomae dijo...

Felicidades al guisante PrincesaDel, aunque siempre será guisantito. No recuerdo al primer parto que asistí pero si al de mi hija...pensaba que me iba a asustar, marear y todo eso, pero no fue así. Lo que si recuerdo la sensación de "idioto" queriendo acompañar a la Madre para mitigar el dolor. En el segundo caso, también hubieron dolores, entré en la sala de partos también pero al final tuvieron que hacerle cesárea... la espera se me hizo eterna.

...y felicidades a ti por ser una mami!!!

Les Deux Moulins dijo...

Mil felicidades, un día tan especial como es el cumpleaños de un hijo. Yo solo he vivido uno de mi niña y me acordé también del momento del parto, me pregunto si cada año te acordarás...
No he tenido la oportunidad de presenciar ninguno, pero mi cuñada, que trabaja de auxiliar de enfermería en el hospital si que pudo, y cada vez que me explica lo bonito que es ver nacer a un niño, y aun más a un sobrino me emociono.
En enero me tocará otra vez pasar por lo mismo, y espero volver a tener recuerdos tan intensos como los que tan bien has sabido explicar en este post.

Ana, princesa del guisante dijo...

Sunsi: da igual cuánto tarden en salir. A veces lo que cuesta no es el parto, sino el postparto. Eso se olvida. Lo que queda es la increíble experiencia de tenerlos. Chin chin!

Tita: yo te prometo que soy muy llorona pero sólo recuerdo la felicidad, no las lágrimas. gracias chin chin a ti también..


Laura: no m'ha semblat trist. Cal mirar sempre una mica més enllà de tu mateix, i així te n'adones de tots els motius que tens per ser feliç i no oblidar-te'n.


Tomae: jjajaja yo tengo un idioto que se tuvo que sentar en el suelo porque se mareaba un poco, pero aguantó como un jabato hasta el final y eso lo recuerdo perfectamente, lloró.

Les Deus Molins: me das un poquito de envidia, sabes? SAborea cada instante, no volverá

Mariapi dijo...

¡Felicidades a los dos!
Sí, nacerlos son los trozos de vida que repetiría...pero lo que sigue es igualmente fascinante en esto de ser padres...y lo digo incluso hoy, que mi peque ha zarpado ya como un hombretón...¡snif!

Dale un besico muy muy gordo a tu peque-mayor de mi parte.

Crisent dijo...

Una entrada preciosa. Besos

Ana, princesa del guisante dijo...

Mariapi: gracias, le he dado el recado y ha sonreído. Oye, ya sé que tienes experiencia en acompañarles en su primer vuelo solos, pero ¿necesitas una tirita? Los revoltosos dejan agujeros grandes. Aunque yo me sé de un minúsculo que te va a mantener ocupada :-) Besos a todos

Crisent: gracias, un beso

MadreYMas dijo...

Felicidades a Marlin.

Qué bonito... mi parto fue rápido, con epidural y poco dolor.
El padre casi se lo pierde, entró a falta de 2 empujones...
Yo, que soy menos romántica que tú... tampoco lloré y lo primero que dije fue "qué pequeña". Recuerdo el olor y cómo se resbalaba...
Pero es que mis circunstancias eran un poco especiales en aquellos momentos.

Hay una serie-documental británica llamada "Un bebé por minuto" que me gustó muchísimo y que grababa a las parturientas desde que ingresaban hasta que daban a luz.
Lloré por todas mis compañeras, pero por mí primera!

Besos para el niño grande y para la guisantera.

Ana, princesa del guisante dijo...

MadreYMas: gracias por tu trocito de historia. Es curioso como recordamos lo que teníamos, y lo que nos faltó. Un beso.

La meva maleta dijo...

Aunque un poquito tarde, mis felicitaciones a Marlin...y cómo no a ti, que te estrenaste en la maternidad, con esfuerzos impensables;

Pero lo deseabáis y al final llegó el premio más grande...
Te imagino, exhausta, hace 9 años, tumbada en la cama, con tu bebé a tu lado y te veo faliz;

Casi cómo hoy :-)

Petons

Leles dijo...

Ante todo muchísimas felicidades a tu guisantillo, y dp muchísimas felicidades a sus papás.
Un nacimiento siempre es algo bello. Nunca presencié ese momento (a excepción del de mis hijos), pero creo que lloraría como una condenada.
Bonito, muy bonito.
Felicidades, muchas felicidades

Ana, princesa del guisante dijo...

Mevamaleta: Teniendo en cuenta que mi angelito decidió llegar a una hora prudente, las 4 de la madrugada, creo que sí estaba agotada :-) Le paso los besos maleteros al joven príncipe, que ayer, siguiendo su tradición tocanarices particular, saltó de la cama a las 7 y media, impaciente por recibir su regalo. Petonets

Leles: gracias, guapa. Yo creo que sí llorarías... un beso

Madrid Naïf dijo...

Nada me hubiera gustado más en esta vida que haber traido a mi hija al mundo como lo describes tú, pero Dios me guardaba una suerte mucho mayor. Isabel nació de sólo 26 semanas, menos de 700gr, con hidrocefalia, con todos los factores en contra, luchando por su vida, y hoy es una niña sana y alegre de 7 años.
Aún me cuesta ir a las maternidades para visitar a amigas y familiares, siento que me falta algo, que nunca lo podré recuperar. Tú lo has descrito muy bien, ojalá yo fuera capaz de expresar mi experiencia como lo has hecho tú.

Les Deux Moulins dijo...

Princesa, envidia? es curioso que lo de la envidia se sienta de lejos, pero según se acerca la fecha yo siento terror!!! horas duras y dolorosas, aunque con gran satisfacción, sin duda, pero siempre pensando si saldrá bien o no, como estará, como será... ya te contaré cuando pase ;) de momento seré positiva, porque con pensamientos tristes no se va a ningún lado!

Ana, princesa del guisante dijo...

Madrid Naïf: así que tu presenciaste el nacimiento de una estrella. Seguro que será una niña mágica. Felicidades!

Les deux molins: el estado de ánimo realmente influye en el progreso de un parto, confía en ti, ya verás que todo irá fenomenal.

Raquel dijo...

Ay niña... si este es mi tercer embarazo y me haces llorar como una tonta!!.
Mis peques nacieron por cesárea y esta tiene toda la pinta de que así será... pero de todas maneras, es la misma sensación, el mismo miedo, las mismas ganas, y el mismo sentimiento.
Ea! a llorar se ha dicho, jajaja!
Besos!

Ana, princesa del guisante dijo...

Raquel: ay, esas hormonas... no llores, niña :-)

Madrid Naïf dijo...

De una estrella, no lo sé, pero sí que mi hija me ha dado casi 700 razones (una por cada gramo) para luchar en esta vida. Es una gran lección y tuvo que llegar el ser más indefenso a enseñárnosla.
Gracias por tus palabras, mua!

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