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martes, 10 de mayo de 2011

En aquel tiempo

He leído en la prensa la noticia en la que se comunica que dejarán de publicar en papel la revista Superpop, que tantos recuerdos buenos nos trae a todos. Nació en 1977, así que la gran mayoría de seguidores de este blog tendréis recuerdos de adolescencia relacionados con ella.


Mi tiempo de Superpop-hasta-la-muerte se viste de pósters de Gary Kemp de Spandau Ballet (para vuestra información, el que tocaba el saxo, que luego tuvo un papelito en El Guardaespaldas), Tom Cruise o Jason Donovan. Mi música sonaba con voces de Tracy Chapman (durante un par de años no sabía si era él o ella), TT D'Arby, Whitney Houston, Michael Jackson, y mucho, mucho pop y rock español: Hombres G, Loquillo, Los rebeldes, La guardia, Nacha pop, Alaska, Tennessee,...

No fueron tiempos fáciles. La adolescencia no lo es, y mucho menos cuando se adorna con pequeñas tragedias familiares que desestructuran el entorno. Afortunadamente, la tenacidad de mi madre por hacerme estudiar, me tuvo bastante ocupada.

La estética trágica de los 80 ha hecho que muchas escondamos nuestros álbumes de fotos de la época, (ya sabéis, melenas rizadas, cinturones a la altura del sobaco, hombreras de pierrot, medias imposibles, estampados espantosos...), y os aseguro que para destilar estas palabras he tenido el escritorio abierto toda la mañana. Porque no es fácil.

En aquellos años descubrí palabras tan duras como la soledad, la decepción, la traición de los amigos, la responsabilidad y la tristeza. Sí, también el amor, la pasión, la amistad sin traición, la entrega, el sacrificio y el valor de un regalo. Sigue costándome mantenerme neutra, no quiero liberar el tapón de mis sentimientos de aquella época. Lo viví, aprendí. Pero no quiero recordar más.

16 comentarios:

Dolores Ceballos dijo...

"La vi pasar...
llegaba tarde a clases..."

Me encantaba!!!!!!!!!

Pesoleta, yo tampoco quiero desterrar recuerdos de mi adolescencia, porque aunque ahora, a priori sólo recuerde lo bueno, también viví muchas decepciones, sufrí en mis carnes la maldad de otros adolescentes, se fueron seres queridos...
De todo eso se aprende, y hoy por hoy, somos quienes somos gracias, también, a esas partes malas de nuestro pasado.

Por suerte yo conservo en el trastero de casa cajas con mis libretas, libros y, como no, la carpeta con los posters y pegatinas de la Super Pop. jajajajaja. Qué pintas!!!!

Nuestros hijos, conservarán sus recuerdos de adolescencia (cuando lleguen), sopongo en un pen, memoria externa o vete tú a saber qué artilujio!!

Biqiños pesoletiña.

Mariapi dijo...

¡Eoo,eooo!Uno,dos, uno-dos...¿se me escucha? Te hablo desde otra generación...los ochenta...el paso de la Universidad a la vida propia, matrimonio, hijos...y un horror de modelitos y peinados...sí, pero algunos los guardo, como les digo a mis chicas, algún día esto será "vintage", y moriréis por llevarlo...
Lo pasado, Princesa, si es sólo para hacernos daño, ni tocarlo. Un abrazo.

Montse dijo...

Vi la noticia anoche por tv, que añoranza...y si, hubo decepciones, pero me quedo con lo bueno.

Petons

Ana, princesa del guisante dijo...

Dolores: es verdad, el formato que conservará los recuerdos de la adolescencia de nuestros hijos será distinto, pero sus preocupaciones, sus decepciones, sus alegrías y sus descubrimientos, no.
Bicos


Mariapi: no te hagas la vieja, que en el 77 eras una pipiola todavía :-)) besos de mirinda

Montse: yo también me quedo con lo bueno... un petó

Pili dijo...

Jo no era molt de revistes però recordo comprar l'especial en el que et regalaven la carpeta clasificadora, ja,ja i la tenia firmada per tots els companys quan vaig acabar 8è. Quins records!!
Petons

sunsi dijo...

Pip-pip... La antena se va hacia uno de los comentarios de la bloguera de mi quinta. Se nota mucho la diferencia de edad cuando recordamos adolescencias. Pero solo en lo superficial, Pesoleta. He hecho cálculos. Cuando nació Super-Pop estaba a punto de meterme de lleno en el mundo universitario que tanto disfruté.

Decía que solo en la superficie porque es una época complicada siempre, no sabes muy bien qué va a salir de algunas comeduras mentales, te estás haciendo todavía... Y, para algunos, una etapa muy dura. Con los afectos a flor de piel, si algo te puede dañar lo hace con más alfilerazos. Y el ruedo de los pinchazos se queda... mucho me temo que para siempre. Es bueno tener mala memoria.

Un abrazo cálido, mi querida Princesa.

Mariapi dijo...

Ana, es verdad, en el 77 estaba en COU...un año genial...¡Gracias!

Dámaris dijo...

o, o, o, oooooooooooooooo ¡¡superpop forever!! yo era más de backstreet boys, N'Sync... qué "times" aquellos.

La meva maleta dijo...

¡Ay los 80! Una época bastante complicada para mí... Yo no volvería atrás para nada; ya aprendí un montón de lecciones que no quisiera repetir: instituto, adolescencia, enamoramientos fallidos, complejos de todo tipo y lo peor de todo: descubrir demasiado tarde que las hombreras no favorecen a las bajitas :-P

¡Qué moda tan loca!

Bss guapa

Luiggi dijo...

GRAN artículo, Ana. Como siempre das en el clavo de las emociones, de los negativos sensibles de la memoria viva. Felicidades

meloenvuelvepararegalo dijo...

Pues a mí me da pena que ya no exista más la SuperPop en papel, y eso que nunca la llegué a comprar. Me negaba a llevar la carpeta forrada con esos chicos tan guapos que todas llevaban... la rebeldía y el querer ser diferente a las demás; llevaba los posters de los grupos musicales que me gustaban, que también eran chicos, pero no tan guapos, je,je.
Secundo el comentario de Luiggi, siempre das en el clavo, princesa,

Rosa dijo...

Yo tampoco la compré nunca porque mi madre no me dejaba (ni yo tampoco insistí mucho, creo). Leía las de mis amigas en la piscina o en el recreo del cole ja ja ja que si BSB, que si Leonardo diCaprio... ¡qué momentos! y bueno, yo creo que lo de los momentos de aprender, de ver lo qué es la vida y esas cosillas, son tónica general para todos, en esa época y muchas otras. Lo mejor es lo que aprendemos y lo que se queda con nosotros, lo que sufrimos o lloramos, mejor olvidarlo. Hoy después de eso, somos un poco más sabios...

Un besote

Ana, princesa del guisante dijo...

Pili: és veritat, la carpeta del superpop! Bon record...


Sunsi: el caso es lo que dices, que al final, no importa a qué generación se pertenece. Hay que pasar la adolescencia, como hay que pasar la salida de dientes, el aprender a montar en bicicleta... Besos

Mariapi: Me hubiera gustado conocerte en aquella época :-)

Dámaris: tú debes ser más joven, pues :-)

Mevamaleta: vale, las hombreras fueron terribles, pero la música no estuvo tan mal (siempre y cuando no mires los vídeos, por ejemplo, y por citar uno, de Boy George jajaja)

Luiggi: gracias, supongo que también influye (en lo de atinar) que todos pertenecemos a la misma generación. Dice mi amiga Sunsi que vivir es ver volver... Un abrazo

Meloenvuelve: gracias a ti también. Yo también era bastante discreta, mis superpop se quedaban en casa. Pero allí sí soñaba con abrazar a mis ídolos. Un abrazo

Rosa: dicen que no hay que mirar hacia atrás ni para tomar impulso. A mí me cuesta esta época especialmente. Bss

Tita dijo...

¡Qué difícil es de por sí la adolescencia, como para encima llevar carga!

Yo desde luego, no volvería allí por nada del mundo. A partir de los 20 sí ¿pero de los 18 a los 13? ni loca

Besos

MadreYMas dijo...

A mí no me deajaban comprarla en casa... así que leía la de mi amiga Carmen durante el recreo... jajaajajaja!
Yo la adolescencia la recuerdo con muchísimo cariño... a pesar de todos los pesares... Eso sí, los looks eran realmente imposibles...

Ana, princesa del guisante dijo...

Perdón por el retraso, ayer estuve fuera de casa toda la tarde

Tita: Es un sentimiento común, el traspaso a la "adultez" es duro, eh...

MadreYMas: no me extraña, los artículos que hablaban de experiencias no eran precisamente angelicales... Y la estética jajajaj qué monas estábamos.

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