© de la imagen La meva maleta

domingo, 12 de febrero de 2012

Luto en el castillo

¿Porqué voces tan excepcionales como la suya o como la de la Whinehouse o talentos como el de Michael Jackson acaban así?

La vida de las estrellas de la música o del cine no tiene que ser fácil precisamente. Estar en la cresta de la ola tiene que ser vertiginoso, por lo que tienes por debajo, y por lo que te queda por arriba, el cielo.

Yo adoraba a Whitney Houston. Me compré su disco Whitney cuando tenía 15 años y me costó bastante ahorrar para tenerlo. Admiraba la voz incomparable de esa mujer, leía con devoción su dedicatoria del disco, a su papá, a su mamá, a Dios. Al mismo Dios al que había cantado, desde niña, porque, como tantas, empezó con el Gospel. 




Me hubiera vendido al mismísimo diablo por ser una décima parte de lo feliz que ella parecía. Y lo fue, creo que sí lo fue.

El éxito de su película El guardaespaldas fue, desde mi punto de vista, el principio de su fin. No me pareció una buena interpretación, pero la música sí me pareció buena. Si su carrera hubiera terminado ese día se habría retirado con honores y todo habría salido perfecto.

Culpar a Bobby Brown de todos los desastres que le acontecieron en los años posteriores a su matrimonio con él, sería injusto. Seguro, seguro que el desequilibrio lo traía de serie la propia Whitney y la compañía de ese hombre que presuntamente la maltrató y la acercó  posiblemente de forma irreversible hasta las drogas, sólo hicieron que agravar su debilidad.

Nos ha dejado una de las grandes, mi favorita durante muchos años. He explicado a mis hijos por qué estaba llorando delante del ordenador, les he puesto su música, les he contado por qué ha muerto.

Si Amy Whinehouse renunció abiertamente a la rehabilitación, yo me alegré de su muerte, porque era un mal ejemplo. Si la Houston luchó para rehabilitarse y no lo consiguió, lamento su pérdida con mucha más tristeza si cabe. 




Cuando llegues al cielo espero que puedas abrir sus puertas con el canto de tu voz. Descansa en paz. 





22 comentarios:

tomae dijo...

...la noticia nos ha servido para comentar a ellas lo malo que son esas "pastillas". Y vaya como le degradan a una...

ana dijo...

Descanse en Paz.

Annie dijo...

Era muy buena, pero el minuto que se acercó a lo que sea que se metiera perdió mi respeto. Uno no entierra los talentos de semejante manera, porque hay otros que no tienen tu suerte.
Pero coincido contigo en que llevaba el desequilibrio de serie, es un atenuante importante.
Amy Winehouse ni me molesté en cogerle cariño, simplemente con oir rehab ya se la veía venir. Y Michael Jackson, que Dios lo tenga donde corresponda con gente así. Es la prueba de que si tienes dinero puedes comprar ABSOLUTAMENTE TODO. Hasta hijos, y no corre la justicia para ti. Buena música, mal bicho (los abusos en la infancia lo justifican hasta un cierto punto, y luego ya no). En fin, son crónicas de finales anunciados. Un abrazo, lo que mas siento es que te haya hecho llorar.

Mariapi dijo...

Los finales de estas vidas que aparentemente lo habían conseguido todo es triste, el de todas. Me recuerdadn las muertes prematuras de muchos amigos de adolescencia, que se enredaron en la heroína. No me atrevo a juzgarlos. Descansen en paz.

besicos.

MadreYMas dijo...

Nunca he sido tan fanS de nadie, como para que su muerte prematura me haya hecho llorar. Me da pena que muera alguien joven, pero ni más ni menos que si se tratase de cualquier persona a la que conozco de vista, o del barrio...
Y no, sus vidas no deben ser fáciles, pero sí mucho más que las de el 90% de los habitantes de este mundo.
No les juzgo. No les culpo.
Tengo un caso en la familia de drogadicto (gracias a Dios, ya rehabilitado) y sé que son buenas personas, débiles de carácter, pero los mejores de cada casa, por norma.
Pero no pienso entristecerme por su muerte. Ni lo hice por la de Michael, ni Amy, ni Kurt, ni tantos otros...Seré una insensible...

unaterapeutatemprana dijo...

A mí me ha dado penita.. Definitivamente está claro que el dinero no da la felicidad. Un beso.

Dámaris dijo...

Pues a mí sí que me da pena, porque la sensación que me queda es que los buitres de su alrededor han querido hacer hucha y promover una gira mundial sin que ella estuviese preparada y la han acabado de hundir. ¿cómo se programa una gira mundial de alguien que no sabes si tiene la voz de antes? El golpe fue tan duro que no lo superó.

Maldito dinero, maldita ansia de focos.

Dolores Ceballos dijo...

Pues es una pena que al final todos o casi todos... o... todos... bufff o casi todos los grandes acaben igual. Será que estar en las alturas produce vértigo y acabas perdiendo el norte...
No lo sé, de todas formas es una pena que acaben así, que, en parte, desprestigien sus carreras, sus voces... que pierdan definitivamente sus vidas por estar tan, tan, tan desorientados.
El cielo ha ganado otra "joven estrella". Nosotros nos quedaremos siempre queriéndola...
A mi "la Whitney" también me ponía los pelos de punta.

Ana, princesa del guisante dijo...

Cuánto poder deben tener esas malditas drogas para acabar con sus vidas prodigiosas. Qué triste todo.

Ana, princesa del guisante dijo...

Sí, porque parece que no hubo esa Paz en sus últimos tiempos.

Ana, princesa del guisante dijo...

Es duro tu juicio, Annie. Su mundo, el de los famosos, no se puede comparar con el nuestro, así que no podemos ponernos en su lugar.
Sí he llorado, sí, pero por todos esos últimos años de su vida envueltos de miseria y sufrimiento, por ese marido hijo de satanás que la maltrató (presuntamente) y que ayer tuvo la desvergüenza de decir que la quería. El dinero no lo puede comprar todo. Ni hablar.

Ana, princesa del guisante dijo...

Yo tampoco me atrevo a juzgarles. Lo que más me entristece es el mundo de chacales que les rodea. El tipo que la descubrió, cuando supo que había fallecido, siguió con su fiesta... con eso está prácticamente todo dicho. Besos

Ana, princesa del guisante dijo...

Yo tampoco era fanS, así de rasgarme las vestiduras y desmayarme a su paso. Pero sí me ha hecho llorar. Por lo que pudo haber sido de haberse casado con alguien que la quisiera lo suficiente para apartarla de las drogas, por su hija, que ha mamado el mundo de su madre, hasta ser portada de no sé dónde esnifando, en plena adolescencia.

Yo dudo mucho que su vida sea peor que las de los demás, pero dudo más que sea mejor que las nuestras.

No lloré a Michael Jackson, aunque me pareciera excepcional como estrella, ni a Amy, a la que no conocí tan bien como artista porque me llegó en una época de orejas ceradas. Pero a Whitney sí, porque cuando yo tenía 14 años quería haber sido como ella, si ella hubiera seguido siendo como era antes.

Ana, princesa del guisante dijo...

Yo creo que lo que no da felicidad es el ambiente de los que rodean a los famosos, parecen buitres carroñeros. Besos

Ana, princesa del guisante dijo...

Cierto. Pero su declive llega de la mano de su marido. Su retorno fue sólo la puntilla.

Recuerdo el caso espeluznante de Drew Barrimore, que era drogadicta y alcohólica, empezó con ¡¡¡9 años!!! habrían tenido que encerrar de por vida a la cárcel al hijo de p... que le dio drogas por primera vez.

Ana, princesa del guisante dijo...

¿Será que los hombres, empezando por los más grandes, tendemos a nuestra propia destrucción?

Qué triste, sí.

susana dijo...

Seguro que ahora el coro celestial suena mucho mejor. Un beso.

Tita dijo...

Era preciosa, con una preciosa voz, me ha dado mucha pena, mucha mucha.

Besos

Pili dijo...

Sí, que era bona la seva veu. Era de les que quan les escoltes se't possa la pell de gallina.
Petons

Ana, princesa del guisante dijo...

Hay muchos de los "grandes" allí arriba, seguro que suena fenomenal. Besos

Ana, princesa del guisante dijo...

Tita, lo tenía todo. Qué lástima...

Ana, princesa del guisante dijo...

Sempre m'havia agradat... PEtons

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