© de la imagen La meva maleta

martes, 31 de enero de 2012

No me lo quiero creer

Se rumoreaba desde hacía algunos días algo sobre un coche que perseguía a algunos niños. Ya pasó otras veces, le hice un caso relativo, se tomaron (más) precauciones.

Ayer se lo dijo mi suegra a mi marido... hay unos acosadores, ha sido en el pueblo de al lado.

Por la tarde me contaron la historia completa.

Cuatro tipos (hablaban diferente, con la z, dijeron los niños sin saber precisar) subidos en un coche acosaron a dos niños de 9 años, en un callejón cerca de la salida del colegio después de haber estado jugando solos en el patio (el pueblo tiene 400 o 500 habitantes). Les quisieron obligar a montarse en el coche y les amenazaron con hacer daño a sus padres si no lo hacían. El sentido común les hizo salir corriendo en dirección a ninguna parte, que, afortunadamente, fue hacia la calle de la guardería, de donde salía una mamá.

Se ha alertado a la policía autonómica que merodea por el pueblo siempre que puede (que siempre me parecerá poco).

Me pregunté en voz alta si sería para un secuestro exprés. Mi interlocutora bajó el tono y la mirada, se señaló el vientre y pronunció tres palabras que me han descompuesto el alma: "Tráfico de órganos"




Imagen sacada de aquí.

No quiero creer que haya gente con tan pocos escrúpulos como para robar a una criatura, a un ser humano vivo, a un niño, para enriquecerse troceando su cuerpo.

No quiero creerme que exista en este mundo en el que vivo un médico tan desalmado como para utilizar unos órganos que no sabe de dónde proceden, enriqueciéndose por ello.

No quiero creerme que en este lugar haya unos padres capaces de pagar una cantidad, ni pequeña ni grande, para salvar la vida de su hijo segando la del hijo de otros.

No quiero creerme que podría pasarme a mí, que mando a mi hijo al super a por una barra de pan y unos hijos de satanás le obligan a meterse en su coche y yo no le vuelvo a  ver jamás, que le extraen qué sé yo, el hígado y el corazón y se lo entregan, previo pago, a un médicucho que a su vez, recibe un buen dinero de unos padres desesperados sin decencia que deben creer, a toda costa, que la vida de su hijo vale más que la de los nuestros.

Tengo el estómago revuelto,  jamás había sufrido tanto sólo con imaginarme algo tan atroz.

lunes, 30 de enero de 2012

A flote


Te contaba el otro día que tengo la permanente sensación de estar metida en un baño de puré de patata, en el cual no puedo dejar de mover los brazos para no ahogarme, pero la densidad del puré tampoco me permite avanzar. Yo ni siquiera tengo la cuarta parte de los problemas que tienes tú, con lo cual tu sensación tiene que ser aún más angustiosa y pegajosa.


Imagen sacada de aquí.

Creo que la clave está en no ceder, en no dejar de remar, porque intuyo que el agotamiento está haciendo mella en ti y en tu humor. Seguro tiene que haber aguas más limpias, más claras,  más templadas. Seguro.
Estoy convencida de que en algún momento, a base de mover los brazos con energía, alcanzaremos esas aguas de suave manantial que merecemos. Yo acabo de sentir un pececillo acariciando mi pie, eso es buena señal.



jueves, 26 de enero de 2012

La profesión de mamá



Diseño: Nicólas Carrera ( www.albatrosland.es )



La maestra de mi hijo pequeño nos invitó a todos los padres a ir un día a su clase  de P5 a contar cuál es nuestra profesión o para hablar, tal vez, de alguna afición...

Había que simplificar, porque sólo tendría algo más de media hora, así que opté por la faceta profesional a la que podrían sacar mayor partido en clase, la de enfermera.

Me llevé una muñeca (bueno, LA muñeca, la única que hay en casa) y le hicimos lo más parecido a una revisión pediátrica de bebé: peso, talla, ponerle la vacuna muñequil de los dos meses. También le curamos un pie, con vendaje incluido, así es mucho más bonito. Le hice un Carné de Salud y registramos todo.

Este trimestre la planificación que ha hecho la maestra incluye el conocimiento del cuerpo humano, así que la sesión de ayer nos ayudó a repasar algunas cosas. Ellos tenían preparadas algunas preguntas, como si cuando te sacan sangre te la sacan toda, o a cuántas personas he curado, pregunta que me hizo mi hijo. Me di cuenta entonces que los niños no tienen ni idea de qué hacemos en nuestro tiempo sin ellos, ni como se desarrolla nuestra profesión. Sí, es más o menos. Ellos saben que sales de casa, que hablas de hacer revisiones, que bla bla, palabreráis de adultos. Pero una demostración in situ, les deja absolutamente fascinados.

Lo pasamos todos fenomenal, me gustó sentir el abrazo de 13 niños, 13, al mismo tiempo, y me divirtió ver cómo se empujaban unos a otros para estar a mi lado en la foto-finish. Les hice algunos regalitos, así que de ahora en adelante, creo que me van a sonreír todos cuando me vean a la puerta de la escuela.




martes, 24 de enero de 2012

Lo sé




No vamos a tener más niños, ha pasado ya nuestro tiempo, mi tiempo. No, no sería sensato, ni por salud, ni por circunstancias, ni por el momento. No, no aumentará la familia.

A pesar de eso, nada impide que añore lo que se siente al estar esperando un bebé, el olor a piel, a sangre y a mar de un niño recién nacido, o aprender su carita por primera vez, y saber que le habías conocido desde siempre, o sus manitas que se mueven como mariposas, o sus piernas encogidas sobre su abdomen frágil, su piel de papel de seda rosadito.

Así que de vez en cuando me asalta la angustia, por saber que ya no, que ahora es el tiempo de que mis hijos naveguen en el barco de su infancia, de acompañarles en ese proceso y ayudarles a ser personas de bien, a hacer lo imposible para darles una buena educación, a que sean felices y libres.

Lo sé, lo sé, pero daría todo por poder asomarme a esos primeros días suyos otra vez, y volver a saborear ese momento.

domingo, 22 de enero de 2012

Soledades soleadas

Refugiadas por el buen clima y por tener que hacer frente a la decisión tomada. Cambio de casa, de entorno, de amigos, de estructura familiar, por las circunstancias y por elección. El instinto o el azar os han llevado a la costa, a los agradables paseos por la playa, a la suavidad del tiempo, a la languidez del decaer de la tarde.
No dejan de ser dos soledades soleadas, tan difíciles de llenar. Os observaré desde nuestra niebla, desde el frío de la calle pero desde el calor y el ruido de nuestro hogar, y no podré evitar sentir un poco de lástima por el camino que habéis querido tomar.



Hoy os habéis encontrado y quizá podáis haceros compañía, no soy capaz de ponerme en vuestro lugar, pero os vendrá bien ver una cara conocida en mitad de esa nada.

jueves, 19 de enero de 2012

Sorbos



Me estoy tomando con tiempo este trago que me toca ahora. No pienso resignarme a que caigan las hojas del calendario a este ritmo y que me haya atrapado mi propia vida enredada en ellas sin haberlas saboreado.  
Aquí estoy, leyéndoos, empapándome de lo que son los demás, saboreando la niñez de mis hijos y mi adultez. 
Soy consciente de que nunca como ahora voy a tener la energía de ahora, pero no quiero sólo hacer por hacer, pasar por la vida sin haberla degustado con placer. Con placer, cada uno de los momentos que me toquen. 
Seguro que más de una cucharada sabrá amarga, pero el azúcar está al final. Seguro.

martes, 17 de enero de 2012

Dejà vu

Ayer tuvimos tutoría con la maestra de mi hijo mayor



Después de media hora de escuchar la realidad que sospechaba, que mi hijo no es el mismo en casa y en la escuela, que es inteligente pero que siempre busca alternativas para evadir el trabajo, que se esfuerza lo mínimo pero saca sobresalientes, que los deberes se hacen a medias, que...  no pude evitar sonreír.

Fue como escuchar todas las palabras que mi madre dijo que había pronunciado mi maestra de cuarto sobre mí misma. 

*Ay*

Me queda el consuelo de saber que al final no me ha ido tan mal. Aprendí a estudiar, soy muy trabajadora y polifacética.

Sólo me queda rezar que a él se le aparezca un ángel y decida ponerse cuanto antes... menudo bochorno.


lunes, 16 de enero de 2012

Una semana



A partir de este momento te planteas seriamente hacer algunos kilómetros para verle.

No podrá con tu alegría, te dices, pero quisieras poder salir a la calle sin ese peso suave sobre tu mirada, quisieras sentir la luz reflejada en las fachadas, devolviéndote tu sonrisa y pasear con tus hijos sin pensar en volver al cabo de un segundo.

La gente del lugar, tu gente, te dice que es normal, que es el tiempo del mal tiempo, pero a ti te gustaría otro tipo de frío. Aunque es cierto, la nieve es peor.

Una semana de niebla, una semana sin sol. Dicen que volverá el miércoles, podré esperar.

domingo, 15 de enero de 2012

Hoy es tu día



Tienes que dar el gran Sí
No volverás la vista atrás, nunca leerás estas palabras. 
Has tomado una decisión impactante, valiente, difícil, única.

Anoche hablé con tu madre y quise llorar con ella.
No sé explicarte qué se debe sentir cuando tu única hija toma los hábitos. Pero hoy me siento mucho más cercana a tu madre que a ti. Ojalá no viviésemos tan lejos, me gustaría poder acompañarte. 
Lo haré desde la oración. Pediré ayuda para poder comprenderte, para entender cómo se puede renunciar con 38 años a volver a ver el mar, a sentir las calles de la ciudad, a ver escaparates, a contemplar obras de arte, a leer una novela de amor. No tengo ni la más remota idea de cómo vivirás sin dar un paseo hasta perderte, sin poder dormir a pierna suelta hasta las tantas después de haber estado en una cena con amigos, sin sentir el calor de un beso. Ya, ya, ya me sé lo del Amor, lo de la Mano de Dios, lo de la Palabra. Pero no estoy segura de que todo eso pertenezca al mundo de los vivos. Porque tu cuerpo está aquí, y tú has decidido pasar el resto de tu vida encerrada en una cárcel por Él. Necesito más Luz, hoy no la tengo.

jueves, 12 de enero de 2012

"El lenguaje de su alma"

Os recomiendo escuchar la carta  que fue elegida anoche en Es amor.

Soy una adicta al programa de Ayanta, como ya he dicho algunas veces. Pero no imagino en otro lugar, que no sea en ese espacio de radio, poder escuchar una carta tan increíblemente preciosa como ésta.

Ayanta me suele dar las gracias por estar al acecho de su blog y por comentar -casi siempre la primera- en él. Yo le doy las gracias a ella, por su Reserva Natural, el último reducto que queda para el amor. Cada noche estoy aprendiendo mucho sobre mí misma y sobre la capacidad de amar de otros, sobre el poder descriptivo de las palabras sobre las emociones y sentimientos y, más, muchísimo más sobre la increíble capacidad de amar de las personas.


martes, 10 de enero de 2012

Tu compañía ingrata



Tengo que asumir que vendrás a quitarme el sol los días que te dé la gana, como hoy. 
A duras penas hemos superado hoy la temperatura de congelación, porque tú estabas al acecho, dispuesta a entristecer, a ensombrecer, a apagar y a menguar, a esconder, a robar la luz, a teñir de húmeda nostalgia nuestros corazones. 

Pero dentro del castillo no puedes entrar. Tienes que quedarte afuera, lejos de nuestras labores, de los dibujos de los niños, de la ropa que empieza a ocupar los radiadores en busca de auxilio cálido. No podrás privarnos de edredones y mantas, ni de su mano en la mía, ni del beso de buenas noches de mis hijos. Ahí te quedas. 


lunes, 9 de enero de 2012

Tu protección


Nuestra familia ha tenido suerte de tenerte. Bajo el amparo de ese paraguas que tú eres nos cobijamos en busca de ayuda y cariño. A veces estás replegada o cobijando a los tuyos, pero nosotros sabemos que siempre estás ahí, y que siempre cabemos uno más bajo el ala de tu protección. 

De tu ejemplo aprendo cada día que la forma de llenarse la vida no es haciendo cosas para uno mismo, sino dándose a los demás. Cuánta fuerza es capaz de desprender tu cuerpo menudo, cuánto poder tiene todo lo que tú haces y dices. Y nos dejamos, aunque conozcamos tus límites. Y es porque te empeñas en atarnos con los hilos invisibles del amor, esos, que se hacen más fuertes cada vez que encontramos tu voz al otro lado del teléfono, que entendemos que no está bien rendirse a la desazón de los que se pasan la vida remando en sentido contrario. 

Gracias, por ser.




jueves, 5 de enero de 2012

Buena vista



Tú también tienes buena vista. Y no me refiero a que tengas o no miopía u otras alteraciones de percepción, eso lo corrigen las gafas.

Cuando hacemos divisiones entre las distintas formas de personas se acostumbra  a ser injusto o radical, o nos quedamos cortos al valorar las variedades.

Voy a jugármela, sin embargo, diciendo que el mundo se compone de personas que sólo ven, y de otras que miran, miran dentro, detrás del lugar de la piel, en dirección al corazón. Justo donde nacen nuestros porqués más profundos, a aquel lugar tan íntimo que nos hace iguales. Y si tú tienes las mismas dudas que yo, los mismos miedos, los mismos deseos, no puedo juzgarte. Y como no te juzgo, te observo, te aprendo y te acompaño.

Y no me dirás que todo eso no vas a ser capaz de escribirlo...

miércoles, 4 de enero de 2012

Apunta maneras

En la infancia tenía tendencia a ser algo supersticiosa. Si me había levantado con el pie izquierdo, todo lo que iba a suceder durante el día salía mal. Sufrí bastante a causa de eso. Rompí un espejo y durante siete años seguidos tuve bastante mala suerte. El sentido común me repetía que era una estupidez, pero no me convencí de ello hasta que dos o tres años después de escapar del maleficio, rompí otro. Entonces me negué rotundamente a pasar siete años malos otra vez


Hoy pensaba que si estos primeros días de 2012 van a ser una anticipo de lo que me espera, promete ser otro año de trabajo intenso.





Bien, si ese es el botón de muestra, estaré preparada, aquí, en la oficina. 


domingo, 1 de enero de 2012

Empieza, o continúa


Para los que tenemos hijos el año parece empezar en septiembre, con su curso escolar, así que el Año Nuevo es una fiesta que cambia poco el ritmo. 
Este año, que he estrenado haciendo lo de siempre (cocinar, planchar), será el año en que mi primer hijo cumpla 10 años y eso, en sí mismo, ya me parece bonito. Diez años del euro, diez años en la casa en que vivimos ahora. 

Vendrá, seguro, cargado a partes iguales de cosas buenas y menos buenas. De nosotros dependerá que veamos su vaso medio lleno o medio vacío. Los malos augurios económicos nublan el horizonte, pero nadie dijo que el dinero fuera el que da la felicidad. Así que no podemos permitir que eso nos amargue la vida.

Os agradezco hasta el infinito vuestra compañía y fidelidad, vuestras palabras libres y valientes. Si os apetece, seguimos caminando para llenar esta página en blanco.

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